Hasta hace varias semanas atrás, los pronósticos meteorológicos a mediano y largo plazo, de diversas agencias internacionales de predicción climática, nos advertían sobre la inminente presencia del patrón climático conocido como "La Niña" en el océano Pacífico para mediados del presente año. Las probabilidades de que se presentara, tras la finalización de "El Niño", eran muy elevadas. Y es que, tras analizar las últimas tomas satelitales que miden el nivel medio del mar relacionado con el calentamiento o enfriamiento del Pacífico ecuatorial, se observa que el desarrollo de este fenómeno cíclico ha entrado en pausa. En la imagen se hace una comparación entre el evento de magnitud fuerte registrado en 1998 con la del 2016, para estas fechas hace 18 años atrás La Niña ya estaba establecida en el océano y el volumen de agua fría era mucho más intensa que la de ahora.

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Varios aficionados y expertos a la meteorología comentan que se podría decir que los pronósticos han errado, sin embargo tendremos que esperar, pues la naturaleza es muy cambiante e impredecible.

Se terminó "El Niño"

Hace unos días la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica(NOAA) informó que los efectos del fenómeno "El Niño" habían llegado a su fin después de causar cuantiosos desastres y enormes pérdidas materiales a nivel mundial. Según indicó el mismo Mike Halpert, subdirector del centro de predicciones climáticas de la NOAA, "su nacimiento fue en mayo del 2015 y ahora ya no queda nada de ello".

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Para la agencia estadounidense, este fue el tercero más fuerte desde que se tienen registros.

Lluvias dentro de lo normal para Chile central

Contrario a los efectos que trae consigo El Niño, su "prima" La Niña, provoca un enfriamiento de la superficie marina en el Pacífico ecuatorial, las aguas frente a las costas de Chile suelen enfriarse durante esta fase apoyada por la intensificación de la corriente fría de Humboldt, lo que a la vez genera menos evaporación y menos lluvias para la zona central de ese país. También se sabe que, durante la presencia de La Niña, altas presiones atmosféricas suelen dominar gran parte del Pacífico Suroriental lo que a la vez impide que los sistemas frontales provenientes del Pacífico Sur, que son los responsables de generar la mayoría de precipitación anual en Chile, declinen antes de su llegada a este país sudamericano. Lo último que se sabe de La Niña es que se ha debilitado, y el hecho de que no logre desarrollarse enseguida nos da esperanzas de que la terrible sequía que afronta la zona central y sur de Chile no se agrave en los próximos meses.

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Por el momento se concluye que las lluvias para el segundo semestre del año en la zona central y sur del país estarían dentro del promedio normal histórico sin descartar algún evento de importancia en el presente invierno. Se seguirá monitoreando el comportamiento de las condiciones atmosféricas y oceánicas, de llegarse a presentar algún cambio significativo, se actualizará esta proyección.

#Calentamiento global #Tiempo