Muchos podrán haberse quedado enojados al termino del partido, diciendo tal vez que siempre es lo mismo, que jugamos como nunca y que al final nos empatan o perdemos; pero creo que hoy la situación es distinta, vimos a un equipo diferente, con una actitud que siempre reclamamos y salvo dos o tres casos puntuales de jugadores que cambiaría, el equipo me gustó.

Estoy seguro sin temor a equivocarme que nadie en su sano juicio pensaba que Perú empataba y menos que ganaba, prefiriendo apostar como en mi caso a goles, tarjetas o tiros de esquina, antes que inclinarme por los dirigidos por el Tigre.

Mientras convencía a Jacobo, mi hijo de tres años, apasionado del futbol tan igual o más que yo, para que cambie su video de pepa por el futbol; baja mi cuñado su esposa y mi ahijada Valentina gritando que Perú iba ganando, dice “golazo de cueva” con túnel incluido, para ser sinceros, la primera sorpresa de la noche.

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Luego llegaría junto con la cena familiar el segundo gol de Perú y una demostración de buen toque, de atrevimiento y buen futbol, como aquellas pachangas de barrio que tantos recuerdos nos trae.  

De ahí en adelante, llegaría el sufrimiento, al que tan acostumbrado estamos, despeje equivocado de Rodriguez, Ramos que tenía la marca del delantero ecuatoriano se confía,  intenta ponerlo en fuera de juego, falla y se origina así el primer gol ecuatoriano.

Se escucha decir en el auditorio, Ecuador se viene con todo, la banda derecha peruana era una puerta abierta para cualquiera (y no hay que ser un experto para saber que el marcador izquierdo que pusieron es lo más flojo que tenemos en la selección).

Perdimos la mitad de la cancha y con ella la posesión del balón y todo lo que habíamos ganado en confianza lo perdimos luego del primer gol ecuatoriano; un par de salvadas más de Gallese que pudiesen haber originado el tema de siempre ….

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Otra vez lo mismo.

De milagro no nos fuimos con el empate al descanso, como tantas otras veces sucedió.

Ya en el segundo tiempo llega el gol ecuatoriano y la preocupación que nos volteaban el partido, estuvimos desorientados, sin brújula, y sin la posesión de balón que era lo que había sorprendido al mundo futbolero.

Casi al final del partido, los muchachos se vistieron con la camiseta del Barcelona y en lugar de Iniesta, Neymar y Suárez vimos en un ataque hermoso a Cueva, Guerrero,  Polo y a la pulga, que mereció terminar en gol.

Me fui a dormir tranquilo, estuvimos cerca, pero lo más importante que tenemos material para trabajar, ojalá el Tigre a quien lo único que puedo reclamarle es lo terco que es y los huevos que le faltan para no convocar a jugadores que ya dieron todo a la selección y que deben ser llamadas más. #Estados Unidos #Mas deportes