Un hombre de nacionalidad alemana y de 27 años acuchilló en la madrugada del martes a cuatro personas. Fue en una estación ferroviaria de Alemania. Concretamente en la de Grafing, una ciudad a menos de 40 kilómetros de Múnich. 

Uno de ellos murió, y los otros tres atacados están todavía en el hospital, con pronóstico muy grave. 

Según han comentado diversos testigos a los medios de comunicación, el atacante los acuchilló al grito de "Alá es grande". Eso lo convertiría en un nuevo ataque yihadista en un país europeo, en este caso, en Alemania. Las investigaciones están en curso y las autoridades alemanas ni siquiera han querido confirmar que se oyese el grito. 

Lo que sí se sabe es que el agresor podría sufrir problemas mentales y posiblemente habría consumido drogas antes de cometer el ataque.

Anuncios
Anuncios

Lo extraño del caso es que el agresor no tenía vínculos con grupos yihadistas, según las informaciones que maneja la policía alemana. Tampoco tenía antecedentes penales. Queda por esclarecer si se trata de una persona con problemas mentales o si, por el contrario, es un nuevo episodio de violencia yihadista. 

El Papa reconoce que se ha hecho "muy poco" por las mujeres

La indiferencia hacia los refugiados, la peor catástrofe desde la Segunda Guerra Mundial

La diplomacia secreta del Papa con Venezuela #Unión Europea #Terrorismo #Estado Islámico