Ucrania se ha proclamado ganadora de la LXI edición del Festival de Eurovisión, celebrado en el Globen Arena de Estocolmo, con el tema "1944" representado por la artista ucraniana Jamala. Veintiséis países han competido por alzarse con la victoria en el gran festival de #Música del continente europeo. La noche fue inaugurada con la actuación de Bélgica, mientras que a Armenia le tocó salir en último lugar. Nuestra representante Barei aparecía en el escenario en la 19ª posición con su canción "Say Yai!", justo detrás de la interpretación de una de las grandes favoritas de la noche, Rusia. Barei ha completado una muy buena actuación y ha levantado al público asistente al Globen Arena con su pegadizo tema en inglés.

Anuncios
Anuncios

Era la primera vez que España presentaba una canción en el festival europeo cantada íntegramente en otro idioma, elección que fue muy criticada por la RAE. Y, visto lo visto, va a resultar que el español no era en culpable de los malos resultados eurovisivos de nuestro país en los últimos tiempos, ya que Barei se ha tenido que conformar con una modestísima 22ª posición, una por debajo de la conseguida el año pasado por Edurne con el tema 'Amanecer'.

En esta edición de Eurovisión ha cambiado el sistema de votaciones. Aunque se han seguido manteniendo los votos del jurado profesional y el televoto, en esta ocasión se han dado primero a conocer las votaciones profesionales, y se han dejado para el final los votos del público, manteniéndose de esta manera la emoción hasta el final del certamen.

Anuncios

Tras los votos del jurado profesional, Australia encabezaba la lista de ganadores con una amplia ventaja, seguida de Ucrania y con la favorita Rusia también en las primeras posiciones. La clasificación dió la vuelta con el voto popular y Ucrania le quitó el primer puesto a Australia y dejó a Rusia en tercera posición.

Jamala ha brillado con su interepretación de la balada "1944", cuyo estribillo se ha podido escuchar en idioma tártaro, ya que la letra habla de la deportación de los tártaros de Crimea en la década de los 40 por la Unión Soviética a manos de Stalin.