El martes pasado efectivos de la Guardia Civil llevaban a cabo la detención de cuatro individuos, tres hombres y una mujer, en varios enclaves de Madrid, donde se llevaron a cabo las operaciones y los registros. Los cuatro detenidos, que fueron interceptados en las madrileñas localidades Pinto y Valdemoro, ingresarán ahora directamente en prisión –prisión incondicional– siguiendo las instrucciones de la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela. Los cuatro componentes de la célula terrorista, que se encargaban de llevar a cabo maniobras de propaganda y captación en pro del #Terrorismo ejercido por el autodenominado #Estado Islámico, han pasado la mañana de hoy en la Audiencia Nacional, donde han sido interrogados por la magistrada; a los cuatro se les imputan delitos relacionados con la “captación y adoctrinamiento de combatientes”, según información recogida hoy por el diario “abc.es”.

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Los nuevos combatientes captados por esta activa célula yihadista eran enviados, más tarde, a combatir en zonas de conflicto –Siria e Irak– en las que el Estado Islámico pretende establecer su califato, integrándose en las filas del ISIS y prestando sus servicios en pro del terrorismo.

Durante el proceso de captación y adoctrinamiento, vía #Internet, los nuevos aspirantes eran sometidos desde el principio a un estricto control, y se les imponían determinadas pautas de comportamiento que debían ser obedecidas en su actividad diaria.

Un “cazatalentos” al servicio del Estado Islámico

Según las mismas fuentes de información, el líder que coordinaba las actividades de la célula era un auténtico experto en técnicas de marketing, y prestaba sus servicios en una empresa del madrileño barrio de Chamartín dedicada a “cazar talentos”, habiendo participado en diversas entrevistas, también, en varios medios de comunicación gracias al reconocido prestigio que gozaba dentro del sector.

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Se sabe que los cuatro componentes de la célula eran amigos, y su contacto no se limitaba únicamente al entorno de los grupos sociales de Internet, sino que mantenían también contacto personal.

Precisamente la intensa actividad en distintas plataformas de Internet que llevaba a cabo el grupo fue detectada por los investigadores debido al alto contenido y distribución de propaganda yihadista, contribuyendo más tarde a dar inicio a las investigaciones que desembocaron en la detención de esta célula yihadista. Al mismo tiempo, también el yihadista detenido en Mallorca el pasado mes de abril ha sido condenado a prisión incondicional por la jueza de la Audiencia Nacional que instruye el caso de la célula que hoy es noticia, habiéndose confirmado el hecho de que el acusado estaba planeando llevar a cabo un nuevo atentado en territorio español.