La congelación severa y el mal de altura han provocado que más de 30 escaladores en el Everest necesiten ayuda médica, después de que dos escaladores murieran en la montaña más alta del mundo durante el fin de semana. Las primeras personas fallecidas en esta montaña en 2016 han sido una mujer australiana y un holandés debido, aparentemente, a la enfermedad del mal de altura.

El funcionario del departamento de alpinismo, Gyanendra Shrestha, ha explicado que la congelación había afectado a decenas de escaladores que intentaban realizar el ascenso. Pemba Sherpa, de la agencia de la Cumbre Treks Seven en Katmandú, también ha informado de que una escaladora india había sido incapaz de moverse debido a su estado de congelación avanzado y había sido llevada a un campo inferior, donde se están realizando intentos para rescatarla por helicóptero.

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Un escalador noruego también ha sido rescatado por sherpas después de sufrir la ceguera de la nieve, una dolorosa pérdida de la visión que se produce después de la exposición excesiva a los rayos UV.

Recuperación de la industria turistíca

La muerte de los dos escaladores, Eric Arnold, de 36 años y Maria Strydom, de 34 años, cuyo marido también resultó herido en la montaña llega cuando la industria del turismo en el Everest comenzaba a a mostrar signos de recuperación después de sufrir durante dos años desastres naturales devastadores. Dieciocho personas murieron el año pasado cuando un terremoto de 7,8 grados de magnitud sacudió Nepal y provocó una avalancha que dejó el campamento base del Everest en ruinas. La cifra de muertos causadas por el terremoto superó a la del año 2014, que hasta entonces había sido el año más mortífero debido a la cascada de hielo que mató a 16 guías de Nepal.

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La temporada de ascenso de este año, que se extiende desde marzo hasta finales de mayo, ha disfrutado hasta ahora de unas buenas condiciones metereológicas, permitiendo que cientos de escaladores hayan podido llegar a la cumbre. Arnold había tuiteado que había llegado a la cumbre, pero al parecer comenzó a sentirse débil a medida que descendía, a pesar de contar con botellas de oxígeno. Finalmente murió el viernes por la noche. Curiosamente, Arnold había sobrevivido a la avalancha producida en el campo base el año pasado que dejó a muchas personas atrapadas durante días. Strydom, que al parecer también ha sufrido el mal de altura, murió menos de 24 horas después. #Accidentes