Pese al masivo rechazo, François Hollande ha recurrido a un atajo constitucional para conseguir la aprobación no parlamentaria de su Reforma Laboral. Este martes, el presidente socialista de Francia convocó a la Junta de Ministros para que aprobara la utilización del artículo 49.3 de la Constitución Francesa. Hasta hace un tiempo atrás, cuando Hollande era el primer secretario del Partido Socialista, tildaba a este artículo como de "una brutalidad..., que frena la discusión parlamentaria". Algunos analistas constitucionales lo consideran como "un mutilador del debate". Ha sido utilizado muy pocas y específicas veces, como lo explicita su texto para situaciones puntuales.

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Es parte de la Reforma de la Constitución Francesa para el control de ciertos aspectos parlamentarios.

En vísperas electorales, Hollande intenta a través de esta reforma disminuir la curva del paro, que en este momento llega al 10%. Promesa que hiciera durante su  primera campaña y que todavía no ha sido cumplida. Los sindicatos franceses califican al proyecto de tener un clásico corte neoliberal, y han alzado la voz contra el mismo por considerar que produciría la caída de los derechos laborales, ya que al bajar el monto de las indemnizaciones, estaría abriendo la posibilidad de despidos masivos.

El artículo 49.3 de la Constitución, es el recurso que ha utilizado finalmente el presidente de Francia para llevar adelante la cuestionada reforma, ya que no cuenta con el apoyo parlamentario para conseguir la aprobación de la manera "democráticamente correcta".

En definitiva, tras 190 horas de debate parlamentario, en las que el oficialismo no pudo conseguir el voto positivo, el Primer Ministro, Manuel Valls, ha anunciado que el ejecutivo aplicará el artículo 49.3 y la Reforma Laboral será aprobada por la Asamblea Nacional.

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Salvo como indica dicho artículo, que dentro de las 24 horas siguientes se presentare una moción de censura de parte de la oposición. Cosa que se da por sentada, ya que los conservadores representados por Unión por un Movimiento Popular (UMP) y el conjunto de la oposición integrada, incluso con la división del socialismo, que no está de acuerdo con la reforma, han decidido lanzar una moción de censura  que será votada el jueves.

A la sociedad en general que se  ha manifestado reiteradas veces contra este proyecto, se han unido los sindicatos y la izquierda francesa. Esta oposición fue claramente manifestada en una huelga general y en el accionar de Nuit Debout, que ha tomado características de movimiento social. #Gobierno #Elecciones #Trabajo