Eso era lo que Angie Collins de 45 años de edad pensaba del donante de esperma que tan rigurosamente había elegido para permitirle tener el mayor regalo que la vida le pudo haber dado, sin embargo, tiempo después todo se convertiría en su peor pesadilla al enterarse de que el donante perfecto no era tan perfecto como la agencia se lo había pintado.

Bajo la identificación “9623”, el donante de esperma anónimo tenía un excelente historial que encanto a más de 36 familias entre Estados Unidos,Canadá y Reino Unido: coeficiente intelectual de 160, baterista conocido internacionalmente, próximo doctor en ingeniería de la neurociencia, poliglota y aficionado a la lectura.

Anuncios
Anuncios

Pero lo que no sabía Angie Collins y los demás ilusionados nuevos padres era la verdadera cara de ese “hombre perfecto”.

El tan codificado 9623 resulto ser un delincuente convicto diagnosticado con enfermedades mentales como la esquizofrenia, delirios de grandeza y trastorno de personalidad. La información acerca de cuál era la identidad real del mal llamado donante perfecto fue infiltrada luego que dicho hombre envió “equivocadamente” información a las familias implicadas en las fertilizaciones con su semen.

En vista de la discrepancia que existía entre la información contenida en los documentos que poseía la clínica y la identidad real del donante, tres familias decidieron tomar acciones legales, demandando a la empresa Xyptex Corp por fraude y falta de investigación, sin embargo, los tribunales correspondientes no se han manifestado acerca del recibimiento de tales denuncias.

Anuncios

La mayor preocupación de estos padres es que sus hijos en un futuro presenten estas enfermedades conocidas por ser genéticas o hereditarias, por lo que consideran que la solución sería una mejor investigación por parte de la empresa a sus donantes registrados, exigiendo antecedentes médicos y penales de los candidatos, y en cuanto a los hijos biológicos de 9623 proporcionarles un fondo de prevención que cubra los gastos médicos en caso de que presenten signos de las enfermedades mentales identificadas.

Actualmente Angie Collins agradece que su niño de 8 años de edad ya esté completamente sano, pero siente una incertidumbre de lo que pueda pasar en el futuro. Sin duda, una preocupante situación están viviendo estas familias, pero esperan que con su ejemplo, en las experiencias de otras familias se tengan más cuidado en la selección del donante. #Accidentes