El Taj Mahal, icónico monumento indio, se está volviendo de color verde debido a los excrementos de un insecto que habita en el río Yamuna. Desde hace algunas semanas, este insecto está dejando manchas verdes en las límpidas paredes de mármol.

El activista medioambiental, DK Joshi, ha denunciado que la invasión de un insecto llamado Chironomus Calligraphus (Geoldichironomus) que habita en las contaminadas aguas del río Yamuna, próximo al monumento, es el causante de las manchas.

Joshi ha firmado una petición en el Tribunal Nacional Medioambiental -un tribunal especial instaurado en India para tratar asuntos medioambientales- diciendo que "la ingente reproducción de esta plaga en el río Yamuna está estropeando la belleza de este monumento dedicado al amor".

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"52 desagües arrojan sus restos directamente en el río y justo detrás del monumento. Esto ha provocado el estancamiento del río con lo cuál, los peces que solían comer a los insectos están muriendo. El resultado ha sido la proliferación de plagas", comentó el señor Joshi en declaraciones a la BBC.

Trabajadores del Estudio Arquelógico de India (ASI) han estado "rascando" las paredes para intentar limpiarlas pero, el activista Joshi lo desaconseja ya que implica "quitar el brillo del mármol". La solución, según Joshi, consiste en "limpiar el río Yamuna".

Akhilesh Yadav, gobernador de Uttar Pradesh (estado de la República de India) ha confirmado este lunes que los funcionarios de la región ya "trabajan en los factores que han ocasionado el problema y buscan una solución".

Ubicado en las cercanías de la ciudad de Agra, en el estado de Uttar Pradesh, el Taj Mahal esconde entre sus piezas de mármol blanco, gemas y piedras preciosas, una historia de amor.

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Cuenta la leyenda que cuando en 1631 la princesa Mumtaz Mahal (Luz del Palacio) estaba en su lecho de muerte tras no superar el parto de su decimocuarta hija, le pidió a su esposo Sha Jahan (emperador del imperio mogol en la India desde 1628 hasta 1658) que cumpliera tres deseos: "contrae nupcias nuevamente, sé un buen padre, construye mi tumba y visítala cada año en el aniversario de mi muerte".

El duelo del emperador se centró en una sola obsesión: construir el mausoleo más hermoso que el mundo hubiera visto jamás, como prueba del infinito cariño a su esposa y para que su nombre perdurara para siempre.

En 1983, el Taj Mahal fue reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad y nombrado una de Las Nuevas Siete Maravillas del Mundo Moderno. #Ecología #Denuncia