El #Papa Francisco sabe que su voz es escuchada en medio mundo y, por eso, la utiliza diariamente para llamar la atención sobre las injusticias y para intentar alcanzar más solidaridad. 

En este caso fue por un hecho insólito: el Papa Francisco aceptó el premio europeo Carlomagno, que lo distingue por sus esfuerzos por la paz y la solidaridad europea. Es insólito porque Bergoglio, por norma, nunca acepta premios. Hizo una excepción para hacer así un llamamiento a recobrar los valores europeos de solidaridad, justicia y respeto de los #Derechos Humanos que, entiende, se ven amenazados en el Viejo Continente. 

Ante los presidentes de las instituciones europeas y otras autoridades, como la canciller alemana, Angela Merkel, o el Rey de España, Felipe VI, el Papa ofreció un duro discurso. 

¿Qué te ha sucedido Europa humanista, defensora de los derechos humanos, de la democracia y de la libertad?, se preguntó el Papa ante una numerosa audiencia.

Anuncios
Anuncios

¿Qué te ha pasado Europa, tierra de poetas, filósofos, artistas, músicos, escritores? ¿Qué te ha ocurrido Europa, madre de pueblos y naciones, madre de grandes hombres y mujeres que fueron capaces de defender y dar la vida por la dignidad de sus hermanos?", proclamó, preocupado por el rumbo que lleva el continente. 

Sobre todo, llamó a defender los derechos de los más vulnerables, entre los que mencionó a los inmigrantes, a los niños, las familias a los vulnerables, a los pobres, a los enfermos y a los ancianos. Son estos los grupos que, considera, vienen peor tratados en el que siempre ha sido el continente de la justicia social, la paz y la solidaridad. 

A continuación, hizo un discurso al más puro estilo "I have a dream", de Martin Luther King. Comenzando con las mismas palabras, el Papa Francisco dijo soñar "con una Europa que se hace cargo del niño".

Anuncios

"Sueño una Europa donde ser emigrante no sea un delito, sino una invitación a un mayor compromiso con la dignidad de todo ser humano". 

Dentro de este sueño, los jóvenes son también protagonistas. Son ellos los que deberán transmitir en el futuro el espíritu de unidad y de construir puentes en lugar de muros. Ellos "están forjando el futuro europeo" porque realmente "son el presente", no son el futuro. Pero quedarán excluidos de la construcción de Europa si se ven privados de trabajo.

Bergoglio dijo haber reflexionado mucho sobre este asunto y lanzó su pregunta a la audiencia: "¿Cómo podemos hacer partícipes a nuestros jóvenes de esta construcción cuando les privamos del trabajo; de empleo digno que les permita desarrollarse a través de sus manos, su inteligencia y sus energías? ¿Cómo pretendemos reconocerles el valor de protagonistas, cuando los índices de desempleo y subempleo demillones de jóvenes europeos van en aumento? ¿Cómo evitar la pérdida de nuestros jóvenes, que terminan por irse a otra parte en busca de ideales y sentido de pertenencia porque aquí, en su tierra, nosabemos ofrecerles oportunidades y valores?

Y recomendó: "Si queremos entender nuestra sociedad de un modo diferente, necesitamos crear puestosde trabajo digno y bien remunerado, especialmente para nuestros jóvenes".

Anuncios

La indiferencia hacia los refugiados, la peor catástrofe desde la posguerra

El Papa sorprende saliendo a la calle para confesar a jóvenes

El Papa reconoce que se ha hecho "muy poco" por las mujeres #Unión Europea