El gigantesco incendio que azota a la provincia canadiense de Alberta ha sido apodado La Bestia, por su voracidad y la gran extensión que abarca, creciendo contantemente hasta este momento, a pesar de los esfuerzos que despliega el gobierno canadiense. En las últimas horas han llegado noticias alentadoras sobre la infatigable pelea de los bomberos canadienses con las líneas de fuego que despliega La Bestia. El director de bomberos de la provincia de Alberta Chad Morrison, es optimista sobre el control del avance ígneo, que además se ve favorecido por las condiciones climáticas. Una fina lluvia cae sobre la provincia y el pronóstico de la llegada de una ola polar que bajará marcadamente la temperatura de la zona  afectada, alientan el optimismo de todos los involucrados y afectados por el incendio forestal. Si bien el control definitivo del megaincendio llevaría varios meses de trabajo, el avance de las llamas ha sido menor de lo que se pronosticaba en días anteriores.

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El invalorable trabajo de los bomberos ha contenido o terminado con varias líneas de fuego.

Se han disipado los temores del avance del fuego sobre la provincia limítrofe de Saskatchewan. En Mac Murray  el mayor esfuerzo de los 500 bomberos que trabajan en la ciudad, consiste en  preservar las estructuran que garantizarán los servicios indispensables, como el aeropuerto internacional y la planta de tratamiento de agua, ya que por el momento no hay agua potable. Todo ello en espera del momento en que sea posible el regreso a casa  de los pobladores a la ciudad. Aunque esto según lo esperado  no ocurrirá sino pasadas varias semanas, ya que  uno de las principales obstáculos está representado por la dificultad que todavía se presenta para emprender la remoción de escombros y materiales peligrosos. 

El sábado por la noche la primer Ministra de Alberta, Rachel Notley dió una conferencia de prensa en la que explicó las condiciones en que ha quedado la ciudad de Fort McMurray, la que carece por ahora de servicios eléctricos, suspendidos en algunos lugares de la ciudad y dañados en otros; el suministro de gas ha sido cortado y el agua no puede ser procesada para su potabilización.

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La Ministra junto con la alcaldesa  de Fort McMurray Melissa Blake, entraron hoy lunes  a la ciudad, para hacer una evaluación presencial de los daños sufridos. Por su parte las compañías aseguradoras han calculado que los daños ascenderían a 9.000 millones de dólares canadienses.

Varios países han ofrecido ayuda al primer ministro Justin Trudeau, para combatir el incendio forestal, cosa que fue agradecida y  rechazada por el mismo. En sus declaraciones Trudeau expresó que la recuperación de las zonas dañadas se hará con la colaboración de todos los canadienses. #Calentamiento global #Ecología #Accidentes