Toda la población de Bélgica tendrá que tomar una ración de pastillas de yodo, meses después de las advertencias sobre una amenaza de ISIS relacionada con la construcción de una bomba 'sucia' (con elementos radiactivos). Las pastillas de yodo, que ayudan a reducir la radiación que se acumula en la glándula tiroides, sólo se habían expedido a las personas que viven dentro de los 20 km alrededor de las plantas nucleares de Tihange y Doel.

La ministra de Salud belga, Maggie De Block, ha explicado que ahora la medida se extenderá a 100 km, que cubre todo el país, donde viven más de 11 millones de personas, siguiendo el consejo de un grupo de expertos.

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Las pastillas se enviarán a las farmacias y la población se acercará a recogerlas en caso de un ataque nuclear. Los niños, las mujeres embarazadas y las que estén en período de lactancia, tendrán prioridad en la recogida de las mismas. Poco después de los ataques terroristas de marzo, hubo noticias sobre la posibilidad de que una célula del ISIS podría haber realizado un complot para secuestrar a un experto nuclear con el objetivo de construir una bomba 'sucia'. De hecho, fueron revocados los pases de once trabajadores nucleares.

Trama para dispersar material radiactivo

Se cree que Ibrahim y Khalid el-Bakraoui, los hermanos detrás de los ataques suicidas en el aeropuerto y el metro de Bruselas, estaban involucrados en una la trama para dispersar material radiactivo sobre un área de población.

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Un funcionario de alto nivel de la industria nuclear belga fue filmado en secreto por los yihadistas a finales del año pasado, según la autoridad nuclear del país, y los hermanos estaban vinculados a la vigilancia. También hay preocupación por el envejecimiento de las centrales nucleares de Bélgica que han sido objeto de repetidas advertencias de seguridad, incluyendo defectos de recipientes a presión y numerosos incendios.

La figura clave en la trama bomba 'sucia' es el sospechoso Mohammed Bakkali, de 28 años, que fue detenido en noviembre bajo sospecha de ayudar a planificar la matanza de París. La policía registró su casa y encontró un vídeo de diez horas grabado con cámara oculta frente a la casa de un ejecutivo en el Centro de Estudios de la Energía Nuclear en Mol, en el norte de Bélgica. El ejecutivo tenía acceso a los isotopos radiactivos en el centro de investigación nuclear nacional del país. #Terrorismo #Estado Islámico #Atentado en Bruselas