De acuerdo con lo acordado durante la cumbre asiático-africana The Giants Club, el #Gobierno de Kenia ha decidido quemar 105 toneladas de marfil procedente de elefantes y rinocerontes con el fin de erradicar el mercado de negro. Es la incineración más grande jamás conocida, en un intento por poner fin al tráfico ilegal y la caza furtiva. Esta actividad genera cerca de 213 millones de dólares cada año para las mafias que trafican con flora y fauna de continente africano.

En el parque nacional de Nairobi, se aglutinaron 16.000 colmillos de elefantes verticalmente en estructuras piramidales de hasta 3 metros de altura. Once pirámides de marfil ilegal fueron inyectadas con una mezcla de diésel y queroseno mediante aire a presión en unos tubos de acero insertados en las pirámides, convirtieron en cenizas el “oro blanco”.

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El presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, prendió con una antorcha la pirámide principal. La misma maniobra se realizó para las demás pirámides, que fueron prendidas por prestigiosos invitados del mandatario, como los presidentes de Uganda y de Gabón.

Si bien puede representar simplemente un acto simbólico, lo cierto es que se trata de la mayor cantidad de marfil jamás destruida en una sola tanda, supone un 5% de las existencias de marfil a nivel mundial.

La lluvia no impidió que las llamas convirtieran en cenizas los colmillos de unos 6.700 paquidermos, que representan prácticamente todas las existencias de marfil confiscadas en el país.

No sólo fue quemado el marfil, sino también escamas de pangolín, pieles y dientes de distintos #Animales que tenían como destino países asiáticos como China, Vietnam y Malasia.

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El número de elefantes en 1970 era de 1,2 millones, desde entonces ha disminuido  hasta los 400.000. Esto ha supuesto la casi desaparición del animal en algunas zonas.

El comercio de marfil está prohibido desde 1989, se apoya sobre todo en la demanda asiática, especialmente China, donde el kilo de marfil llega a costar unos 1.000 euros. Debido a las críticas de que el consumo de los chinos de esta materia amenaza la existencia de los elefantes en África, el país asiático impuso una prohibición por un año a la importación de este producto, pero permite revender el 'oro blanco' adquirido antes de la prohibición internacional de 1989. Según los defensores de los elefantes, este comercio legal servirá para ocultar el comercio clandestino. #Arqueología