Los llamados “Papeles de Panamá” han llegado a los titulares de los principales medios de comunicación en el mundo. La supuesta vinculación de políticos, hombres de negocios, artistas y deportistas en una “red de #Evasión fiscal” le ha permitido a los medios ganar audiencia con titulares altisonantes; pero, realmente, ¿alguien se ha cuestionado la veracidad de esos 11 millones de documentos, robados de la firma legal Mossack y Fonseca? ¿Alguien se ha atrevido a decir que este robo va en contra de la ley?, ¿Y serán todos verdaderos o le han sido añadido nombres para dañar la imagen de políticos y famosos?, ¿A nadie le resulta sospechoso que millonarios y políticos abran sociedades offshore a su nombre, cuando podrían usar a testaferros o utilizar una red de abogados para ocultar sus nombres? Hasta ahora, la gran mayoría se ha ido por la versión oficial y han cargado contra la firma, contra Panamá—uno de los países que más énfasis hace en el secreto bancario—, contra el mundo offshore, al que culpan por la crisis económica en no pocas naciones; sin embargo, son muchas aseveraciones y poca investigación.

Anuncios
Anuncios

En esta historia hay demasiados trapos sucios.

Comencemos por el principio: los documentos robados a la firma Mossack y Fonseca fueron entregados al diario alemán Sueddeutsche Zeitung, que asegura que luego los compartió con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, lo que permitió que un equipo de cerca de 400 periodistas de 107 medios de comunicación de 76 países supuestamente procesara la información.

¿Cuánto pagó el periódico alemán por la información extraída ilegalmente? Dice el periodista Frederik Obermaier, del medio germano, que lo contactó una fuente anónima, a través de un correo electrónico y que no quería compensación económica por entregar 2,6 Terabytes de información robada. Muy poco creíble esta historia. ¿Era válida la fuente? ¿Eran válidos los documentos? ¿Cómo podría el medio saber eso, sin saber quién era su fuente?

No es casualidad que los países de mayor carga fiscal sean los que lleven adelante la cruzada contra Panamá usando informaciones de prensa amarilla, en contra de una nación que recientemente logró salir de la lista gris de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), por su apego a las reglas en la previsión del lavado de dinero.

Anuncios

Incluso,

Los gobiernos que más impuestos colocan a sus ciudadanos culpan ahora a las sociedades offshore por evasión fiscal; pero la firma Mossack y Fonseca, que lleva 40 años en ese negocio y que ha incorporado a más de 240 mil sociedades offshore, lo tiene claro: ellos no son culpables de nada. Para Ramón Fonseca Mora, fundador de la firma, “todas esas personas que aparecen mencionadas en las noticias no son clientes directos nuestros, son clientes de los intermediarios, que son bancos, abogados, fiduciarias, a los que nosotros vendemos la sociedad, y ellos la revenden. Nos están ligando con clientes finales. Los clientes finales no son nuestros clientes, son clientes de los intermediarios", insistió.

Los “Papeles de Panamá” son un atentado contra la privacidad y así debería presentarse este caso. No fue una "filtración interna”, sino un hackeo y extracción ilegal de información; pero la prensa sensacionalista, ávida de aumentar audiencia y vender más espacios publicitarios, prefiere irse por los nombres, desde Mauricio Macri hasta Lionel Messi.

Anuncios

Mal anda el periodismo en el siglo XXI cuando se justifica el robo de información. Para ellos parece primar una idea: publicar primero e investigar, si acaso, después. #Casa Real #Corrupción