Primero fue el fin de semana de tres días; ahora es la semana de trabajo de dos días. Paralizado por la sequía, el gobierno de #Venezuela ha tomado medidas tan drásticas como los niveles de agua de la presa hidroeléctrica del país, que se encuentra a niveles críticos. A principios de abril, el presidente socialista, Nicolás Maduro, decretó los viernes no laborables para el personal del sector público, y el lunes el gobierno anunció cortes de energía de cuatro horas en todo el país. Maduro ha continuado esta línea de medidas con la noticia de que las oficinas del gobierno funcionarían sólo los lunes y martes durante al menos dos semanas. Es un intento de ahorrar energía en un país rico en petróleo, pero con problemas de liquidez.

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Protestas y saqueos en Caracas y Maracaibo

Los medios locales han informado de numerosas protestas y saqueos la última noche en los alrededores de la capital, Caracas, y en la segunda ciudad más grande del país, Maracaibo, cuando una multitud de personas se manifestaron en contra de los apagones y la continua escasez de alimentos y medicinas. El presidente, que fue elegido en 2013 tras la muerte de Hugo Chávez, ha sido golpeado por un intento de la oposición de organizar un referéndum para destituirlo de su cargo. Su tasa de aprobación entre los ciudadanos ha caído en picado en medio de la inflación, la recesión profunda y la escasez generalizada de alimentos.

Los venezolanos han reaccionado con incredulidad a las medidas, aunque se les ha asegurado que cobrarán su sueldo completo.

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Algunos funcionarios han pasado sus viernes libres hanciendo cola en el supermercado; otros se han quedado en casa para ver la televisión utilizando el aire acondicionado, lo que lleva a los críticos a la conclusión de que el tiempo libre no es una medida eficaz de ahorro de energía. El gobierno culpa de la #Crisis de la energía a la prolongada sequía causada por el fenómeno climático de El Niño, pero los críticos dicen que la mala gestión y la falta de mantenimiento en la presa del Guri, que abastece dos tercios de la electricidad de todo Venezuela, ha agravado la situación. Los venezolanos no solo se enfrentan a la escasez de alimentos y medicinas, si no también a una de las tasas de homicidios más altas del mundo y a una inflación desorbitada que se espera que este año alcance el 500%.