"Pour être vraiment grand, vous devez être avec les gens, pas au-dessus". Esta frase pertenece al escritor y político francés Montesquieu, fallecido en París varias décadas antes del inicio de la Revolución Francesa. Traducida al castellano significa "para ser realmente grande, hay que estar con la gente, no por encima de ella", y es una de las frases que, con total seguridad, se pueden escuchar en decenas de ciudades francesas como reivindicación a la desproporcionada reforma laboral que pretende poner en marcha la Ministra de Empleo, Myriam El Khomri, con el apoyo del presidente socialista François Hollande.

La Francia sumida en el descomunal caos del terrorismo yihadista ha dejado paso a una Francia que llena las calles de pancartas, la que protesta sin miedo, sin amenazas y con la valentía de tener a su pueblo como respaldo.

Anuncios
Anuncios

Y es que más del 70% de los franceses rechaza esta reforma laboral. Pero, ¿en qué se basa dicha reforma? Sindicatos y organizaciones estudiantiles denuncian que su implantación supondría volver a las condiciones laborales del siglo XX, ya que pisotea todo convenio laboral habido y por haber. Sin embargo, la ministra de trabajo ha afirmado que esta ley favorecería la contratación sin perjudicar los derechos de los trabajadores.

Aun así, esta iniciativa está generando más revuelo del que cree la propia ministra, ya que incluso está sacudiendo al Partido Socialista, cuya ala más progresista considera esta decisión como "un giro a la derecha". Para definir esta reforma podría bastar con decir que se inspira en la que aprobó en su día el Partido Popular, pero si nos detenemos en ella vemos que plantea una mayor flexibilidad y reducción de costes para los empresarios.

Anuncios

Pero vayamos aún más allá, al corazón de la desfachatez. Con esta ley, el trabajador que sufriese un despido improcedente pasaría de cobrar su salario durante 12 meses a hacerlo durante 6 (y solo aquel con más de dos años de antigüedad). Para aquellos con más de 20 años en una misma compañía, el plazo se reduce de 27 a 15 meses.

Es fácil deducir entonces que esta propuesta fue diseñada para cubrir las negociaciones empresariales y no las condiciones del trabajador. Como respuesta a las múltiples huelgas iniciadas el pasado mes, el #Gobierno intentó suavizar la reforma para apaciguar las protestas, aunque lo único que logró fue provocar más concentraciones.

Entre el 30% de los franceses que defiende esta ley se encuentran, en su mayoría, la patronal, los republicanos (el partido de Nicolas Sarkozy), la Confederación Francesa Democrática del Trabajo y una pequeña parte del profesorado francés, donde destaca el Premio Nobel de 2014, Jean Tirole.

Mucho más numeroso es el sector opositor. Tras las diversas protestas que han abarrotado las principales ciudades, las concentraciones se han ido unificando en torno a un mismo movimiento, conocido como el movimiento Nuit Debout, formado en su mayoría por estudiantes que luchan por sus derechos laborales, esos que se consiguieron, en gran parte, en los tiempos de Montesquieu y de los cuales Francia se está olvidando.

Anuncios

Como lugar de reunión, estos miles de jóvenes se concentran en numerosas plazas de más de 20 ciudades francesas, aunque la sede central es la Plaza de la República de París, donde llevan a cabo asambleas, conferencias, intervenciones de personalidades que les ceden su apoyo y debates de toda índole. Muchos ya ven en estos jóvenes el espiritu que levantó el movimiento 15M en España, ya que ambos luchan para no permitir que su Gobierno juegue a la ruleta rusa con sus derechos sin antes oponer una férrea resistencia.

En la huelga del pasado jueves más de 1 millón de personas se manifestaron en todo el país. Es por eso que, pese a la presión policial, los estudiantes le mantienen el pulso al Gobierno, y lo harán hasta que la reforma laboral se derogue por completo. Señora ministra, estas son las personas que no olvidan que para ser grande hay que estar con la gente, con el pueblo, y no por encima de él. #Manifestación