Durante los últimos años, en todo el mundo se están viviendo auténticos desastres naturales provocados por el movimiento de las placas tectónicas. Tsunamis y terremotos se han multiplicado en los últimos años debido a este suceso imposible de predecir.

El Cinturón o Anillo de Fuego del Pacífico, está ubicado en las costas del océano Pacífico y se caracteriza por concentrar algunas de las zonas de mayor tensión del mundo, lo que ocasiona una intensa actividad volcánica y sísmica en las zonas que abarca. Los países limítrofes con la placa con Chile, Argentina, Bolivia, México, Perú, Ecuador, Colombia, parte de E.E.U.U, Rusia, Japón, Filipinas Taiwán, Indonesia, Nueva Zelanda… prácticamente el 75 % de la población mundial, podría verse afectada cada vez que ocurre un movimiento de las placas tectónicas.

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Los últimos terremotos que se han producido en el mundo han sido en Ecuador, dejando más de 600 personas fallecidas y una ciudad destruida. Cientos de familias destrozadas, niños huérfanos y desolación quedan cada vez que el suelo tiembla y, entendámonos, lo mejor que puede pasar es que tiemble el suelo, ya que si se une la virulencia del agua, provocando un tsunami, el resultado puede ser muchísimo más devastador, como ocurrió en Japón o Indonesia.

En el 2004, un 26 de diciembre a las 07:58 en el tiempo local de la región, se produjo un #Terremoto a 10 km de la costa oeste de Sumatra. El temblor que duró aproximadamente unos 10 minutos, concluyó con una terrible ola que engulló la costa a su paso. Está catalogado como uno de los 5 acontecimientos más devastadores desde que se tienen registros.

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Con una fuerza de 9,1 en la escala sismológica de Richter, dejó a su paso más de 436.000 fallecidos y 42.883 desaparecidos. La ciudad quedó completamente destruida y todavía pasarán muchos años hasta que Indonesia vuelva a recuperarse por completo.

Lo mismo ocurrió con el tsunami de Japón el 11 de marzo del 2001, cuando a 130 km al este de Sendai, un terremoto hizo temblar durante 6 minutos la tierra. Fue un movimiento sísmico de 9 grados en la escala Richter entre las placas de subducción pacífica y la Norteamericana y provocó olas de hasta 40 metros de alto, dejando a su paso casi 16.000 muertos y más de 2.000 desaparecidos.

En las últimas semanas, hemos sufrido otro terremoto en Ecuador, que se ha cobrado la vida de casi 600 personas, pero, como si de una cadenas se tratase, ha tenido consecuencias en Japón, donde también han ocurrido nuevos terremotos. ¿Estamos frente a un nuevo un aumento de movimientos sísmicos? #Calentamiento global #Accidentes