En las misiones internacionales en zona de guerra, ya fuera Iraq o Atganistán, la OTAN y naciones pertenecientes a la alianza desplegaron lo mejor de sus equipos nacionales de desactivación de explosivos para afrontar la que indudablemente ha sido el arma más prolífica, y letal, usada por la insurgencia. El uso de Artefactos Explosivos Improvisados, IED (Improvised Explosive Device), esto es, las bombas artesanales de toda la vida empleadas por grupos terroristas a lo largo y ancho del mundo desde hace décadas, pero que desde el inicio los últimos conflictos de naturaleza asimétrica, se emplean en zona de combate y de las que está estadísticamente demostrado que es el sistema que más bajas provoca a los ejércitos occidentales.

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Aunque los especialistas en desactivación, equipos TEDAX, demostraron una valía rayana en la excelencia a la hora de desactivar y desmantelar los IED detectados antes de que explotaran, al extraer lecciones de las operaciones las naciones OTAN detectaron una carencia vital operativa. La falta de equipos de investigación que analizaran los indicios del artefacto una vez éste hubiera estallado y determinara su naturaleza, composición, mecanismos, origen y creadores.

Si la bomba ya ha estallado lo que hay que hacer es investigar los indicios encontrados para saber como era y evitar que el enemigo ponga otro. 

El poder ejecutar esta investigación es la labor de los nuevos equipos, Equipos de Inteligencia de Armamento, WIT, (Weapons Inteligence Team).

La función

Con este fin, en 2011 la OTAN emitió la orden operativa STANAG 2298 por la que crearon cursos WIT en los distintos Centros de Excelencia de lucha Contra Explosivos Improvisados sitos en Hungría, Holanda y España, Academia de Ingenieros en Hoyo de Manzanares.

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En ellos, en cursos de tres semanas de duración, equipos multinacionales de especialistas en desactivación de explosivos, reciben la instrucción teórica y práctica para convertirse en un verdadero CSI militar dedicado a la investigación del punto de explosión de un IED. Como si fuera una escena del crimen, pero con las características de estar en un entorno de combate, con lo que el tiempo de investigación y de obtención de evidencias se complica terriblemente, y éste no puede durar más de veinte minutos para no arriesgarse a una acción enemiga sobre el mismo equipo WIT.

Así el mismo, se entrena en aislar la zona de explosión, recoger indicios, tomar fotos, tomar mediciones, analizar las características de explosión, tipo de metralla, daños, dictaminar tipo de explosivo.

El mismo trabajo policial que se realiza tras la explosión de una bomba, pero aplicado al campo militar en zona de guerra.

La organización

En estos momentos, es el centro de excelencia Contra IED, de Hoyo de Manzanares, el lugar donde se realiza el curso WIT que corresponde a la alianza. Éste sería el séptimo de este tipo realizado hasta ahora, implicando a 20 alumnos y 10 instructores durante tres semanas, de nacionalidades: austriaca, española, holandesa, irlandesa, rumana, estadounidense y sueca, en esta edición concreta, aunque son todas las naciones de la alianza las que envían a sus especialistas a los sucesivos y distintos cursos WIT cuando tienen  disponibilidad.

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Dado el carácter eminentemente policial del operativo, se busca mucho el consejo de los cuerpos de seguridad, aportándose instructores del TEDAX de Policía y Guardia Civil e incluso expertos del FBI y distintas policías europeas.

Concluido el curso, cuando se desplieguen en misión, el investigar la naturaleza del IED empleado y detectar su composición y llegar a quién lo construyó, será su misión. #Crisis #Terrorismo #Atentado en Bruselas