Mientras que muchas familias siguen buscando a sus seres queridos, otros ya están teniendo que enterrar a los suyos. En la ciudad de El Carmen, vemos  el cortejo fúnebre de tres miembros de una misma familia que murieron en el #Terremoto del sábado. Los ataúdes que se ven por la ciudad en camionetas pick-up con la familia caminando detrás, y cientos de personas de la comunidad que los apoyan.

Cinco minutos más tarde, un cuarto ataúd llega, el de Joselito. Era un gran aficionado del fútbol, y el ataúd de Joselito se cubrió con la bufanda de su equipo local y los portadores del féretro se llevan la tira de fútbol. A unos cientos de metros por la carretera, nos encontramos con una excavadora trabajando a través de un montón de escombros. Esto que nos dice era la casa de José, o lo que queda de ella.

Anuncios
Anuncios

Un edificio de tres pisos que se convirtió en escombros.

Según los vecinos, la mayoría había salido tan pronto como se produjo el terremoto. Joselito estaba tratando de sacar su coche fuera del garaje cuando el techo se derrumbó encima de él. Decenas de antiguos residentes suben a los escombros a tamizar a través de las piedras rotas para recuperar las pocas pertenencias que permanecen intactas.

"Tuve que hacer un viaje inesperado fuera de la ciudad", dice Emilio Solorzano. "Sólo así me salvé, de lo contrario habría sido aplastada."Alrededor del 80% de la ciudad ha sido destruida, de acuerdo con Jaime Bolívar, que es parte de un equipo de rescate en dirección a Pedernales. Los residentes de El Carmen han estado reuniendo botellas de agua potable, plátanos y ropa para Jaime y sus colegas para entregar a los necesitados.

Anuncios

"Es terrible, era un fuerte terremoto, hay una gran cantidad de personas muertas y cadáveres que se descomponen", me dice.

"Ahora estamos obteniendo acceso a otros lugares, en los que los equipos de rescate van a comenzar las operaciones. Lo bueno es que estamos recibiendo ayuda del exterior, y que nos da la fuerza."

Pero los recursos se estiran, no todas las comunidades han recibido la ayuda que necesitan, y están cada vez más desesperadas.