En solo unas horas, el #Papa Francisco ha conseguido llamar la atención mundial sobre el drama de los inmigrantes. Siempre está persente en sus discursos, pero esta vez ha querido actuar. No solo ir al lugar afectado, sino ayudar de manera directa a quienes más lo necesitan, buscando dar ejemplo. 

En este caso, lo hizo viajando hasta la isla griega de Lesbos, el escenario de la tragedia migratoria y el lugar en el que mejor se pueden conocer las vivencias de los refugiados que huyeron de sus países. Jorge Bergoglio se desplazó hasta visitar los campos de acogida en los que se agolpan centenares de inmigrantes, después del acuerdo que firmó la Unión Europea con Turquía. 

Ahí, vivió situaciones cargadas de emoción.

Anuncios
Anuncios

Una de las más destacadas fue la de una niña refugiada que se acercó al Papa Francisco y se echó a llorar arrodillada ante él. Francisco no dudó en agacharse y pedirle a la niña, con claros gestos de cariño, que se levantara, al tiempo que la consolaba.

Se encontró en Grecia con el primer ministro del país, Alexis Tsipras, con el patriarca ortodoxo Bartolomeo y con el arzobispo de Atenas. 

Las palabras de Francisco después del viaje fueron contundentes: "He visto mucho dolor", dijo sobre su visita, de apenas cinco horas. Tuvo el tiempo suficiente para saludar a más de trescientos refugiados de países muy variados, como Iraq, Afganistán o Siria, además de distintos estados africanos. 

Como suele ocurrir, al Papa le impactan más las historias contadas por los niños. Algunos de los menores del campemento de la isla griega le contaron cómo habían visto morir a sus padres o a sus amigos ahogados en el mar.

Anuncios

También escuchó la historia de un joven musulán que contó al Papa Francisco que su mujer había sido asesinada por no negar su fe en Dios. "Una mártir", para el Papa Francisco. 

Unas historias que llegaron al corazón del Papa Francisco, quien también predicó con el ejemplo. En este caso, sorprendió con la acogida a doce refugiados. Son tres familias de refugiados de Siria, todos ellos de religión musulmana, que viajaron ese mismo día con el Papa Francisco desde Lesbos hasta el Vaticano. El Vaticano se hace cargo de todo lo que necesiten y les ayudará tanto para mantenerse con ayudas como para encontrar un empleo o escolarizar a los menores. 

Estas tres familias son procedentes de las zonas más afectadas por la guerra siria y sus viviendas habían sido bombardeadas a causa de la contienda. Huyeron de su país por el terror que siembran los terroristas del Estado Islámico, además de por la falta de seguridad y de alimentos. 

Pero no se trata solo de un viaje triste y conmovedor. Bergoglio ha aprovechado para recordar a la Unión Europea que es un espacio de democracia y que no puede permitir que situaciones como estas se produzcan en sus fronteras.

Anuncios

Es consciente de que su voz se escucha en todo el mundo e intenta ponerla a disposición de las cuasas que considera más justas. 

Continúa el caos en Lesbos mientras en Italia llegan 4.000 inmigrantes en dos días

El Papa pide que la Iglesia se abra a gays y divorciados #Inmigración #Crisis en Grecia