El Pentágono ha sancionado a 16 militares estadounidenses, incluyendo un general, por el mortífero bombardeo en el hospital de Médicos sin Fronteras (MSF) en Kunduz, en el norte de Afganistán, que el 3 de octubre de 2015 causó 42 muertos. Ninguno de los sancionados, sin embargo, tendrá que afrontar un consejo de guerra. Las sanciones son administrativas y disciplinarias: suspensión del mando, cartas de reprimenda, obligación de seguir nuevos cursos de entrenamiento y, en algunos casos, retirada del mando. Afectan a un general, a la tripulación del avión AC-130 que llevó a cabo el bombardeo y también a miembros de las fuerzas especiales que participaban en la operación desde el terreno.

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Después de seis meses de investigación, la conclusión del Pentágono es que ninguna persona implicada sabía que estaba atacando un hospital y que el objetivo era una posición insurgente situada aproximadamente a 400 metros del centro médico de MSF, el único centro de traumatología operativo en toda la región. El ataque se hizo para dar cobertura aérea a un grupo de fuerzas especiales estadounidenses que colaboraban con efectivos afganos que combatían en la zona. Según el Pentágono, ni el mando de tierra ni la tripulación del bombardero fueron conscientes en ningún momento que estaban atacando un hospital.

No había intencionalidad

El general Joseph L. Votel, responsable del mando central, afirmó que el AC-130 confundió el hospital con la descripción de un edificio controlado por los talibanes y ha reconocido un grave error de procedimiento: la tripulación no disponía de la información completa sobre las zonas protegidas, que incluían el hospital, considerado una instalación bajo protección.

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Las autoridades estadounidenses concluyen que "se incumplieron las reglas de combate y las leyes del conflicto armado", de ahí las sanciones anunciadas, pero niegan que se pueda calificar aquel terrible bombardeo de crimen de guerra porque no había intencionalidad: ninguno los autores sabía que estaban atacando un centro médico. Es el argumento que utilizan para limitar las sanciones al ámbito administrativo sin enviar ninguno de los autores a los tribunales. Sus nombres no se harán públicos. #Estados Unidos #Terrorismo