La mañana del viernes 15 de abril, la Cámara de Diputados de #Brasil dio inicio a la primera de tres sesiones que se postergarán durante todo el fin de semana. A lo largo de las mismas, deberán resolver si respaldan el trámite de juicio político a Dilma Rousseff. Si el juicio prospera, el resultado será la destitución de la presidenta

La sesión se confirmó esta madrugada, tras el rechazo por parte del Supremo Tribunal Federal -con un total de ocho votos contra dos-, del pedido del #Gobierno para anular el informe que será votado el domingo para dar inicio a un juicio político contra la mandataria. El pedido de anulación del informe presentado por el diputado Jovair Araontes, alegaba la falta de garantías de defensa. 

El debate en la Cámara de Diputados se extenderá hasta domingo, día en el que se votará si el proceso debe continuar avanzando al Senado.

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La cantidad de votos necesaria para que el proceso prospere es de 342 sobre un total de 513. Si el Senado decidiese darle curso al juicio, la presidenta será apartada de sus funciones durante 180 días. En ese plazo la Cámara alta deberá llevar a cabo el juicio político.

Según un sondeo realizado por el periódico O Estado de S. Paulo, la cifra de diputados que votarán a favor del juicio político ya alcanza la cantidad necesaria para que el proceso pase al Senado. Según informó el periódico 342 aprobarían el impeachment, 118 lo rechazarían y los 53 restantes aun están indecisos. Esta cifra se alcanzó luego de que el actual vicepresidente de Brasil y líder del Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB) Michel Temer, anunciase que un 90% de los diputados del partido votarán a favor del juicio. 

El primer ponente fue uno de los autores de la denuncia contra Rousseff.

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En esta sesión también participará el abogado del Estado, José Eduardo Cardozo, actuando en defensa del gobierno.

Mientras se desarrolla la primera sesión, frente al Parlamento se han congregado miles de personas, tanto simpatizantes como detractores del gobierno de Rousseff. Ambos grupos están separados por una valla metálica de un kilómetro de largo, para así evitar posibles enfrentamientos.