Los cielos de la ciudad de Mosul, en la provincia de Nínive, situada al norte del país (Irak) se han visto emborronados nuevamente por el humo del fanatismo más radical inducido por el terrrorismo. Literalmente cientos de libros de cariz y temática cristiana han sido arrojados a las llamas por extremistas radicales del autodenominado “#Estado Islámico (EI), en un intento de hacer “desaparecer cualquier rastro del cristianismo en la ciudad”, según informaciones publicadas hoy por la página “acontecercristiano.net”, en la que puede visionarse un vídeo de la improvisada quema de libros.

Esta clase de literatura, y por supuesto su libro más sagrado (la propia Biblia) es considerada por los “yihadistas” como los “libros de los infieles” y, bajo su punto de vista, deben desaparecer por completo de Irak.

Anuncios
Anuncios

De este modo, y con tal de ejecutar su plan alejando cualquier traza de cristianismo en la ciudad, toda clase de obras de este tipo ha sido saqueada por la “policía moral” del “Estado Islámico” en archivos como bibliotecas, escuelas o iglesias, según informaciones proporcionadas por un activista local, para llevarlas a continuación al mismo centro de Mosul, donde cajas llenas de estos libros han servido para improvisar una suerte de “pira literaria” que no se recordaba desde tiempos del nazismo. Según la agencia independiente de prensa “AraNews” los militantes yihadistas se hicieron también con “una gran cantidad de libros cristianos del distrito de Dawasa y fueron quemados públicamente, poco después”.

Pero debemos remontarnos al día 10 de junio de 2014 cuando, tras invadir y capturar definitivamente la ciudad de Mosul, el “Estado Islámico” lanzó un peligroso ultimátum a las comunidades cristianas de la zona, advirtiéndoles que debían convertirse al Islam.

Anuncios

Algunos pudieron huir provocando, como consecuencia, un desplazamiento masivo de población huyendo del #Terrorismo, pero muchas de estas personas, negándose a cumplir las exigencias de estos radicales o simplemente no habiendo podido huir del lugar, fueron hechos prisioneros y posteriormente ejecutados sin contemplaciones. Desde entonces, las iglesias locales han venido cumpliendo el desagradable e improvisado papel de cárceles, en las que los cristianos son torturados y privados de libertad hasta su muerte. #Iglesia católica