“El fin del terrorismo no es solamente matar ciegamente, sino lanzar un mensaje para desestabilizar al enemigo”. Umberto Eco, escritor italiano.

Conforme pasan las horas, después del lamentable #Atentado en Bruselas, y un agravio para la actitud democrática de la sociedad (con sus deficiencias, que precisamente fortalecen más a la civilidad humana), van presentándose datos duros y concretos en relación a varios aspectos como: número de muertos y heridos (incluso desaparecidos); o sobre las pesquisas que se están presentando en las investigaciones; sobre quiénes y a razón de qué motivos se planeó e implementó este atentado.

Insisto, poco a poco van tomando forma los datos y sus posibles análisis e interpretaciones de los mismos por expertos en #Terrorismo y/o asuntos internacionales, académicos, periodistas, e incluso la propia sociedad en general.

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Todas las reflexiones, como toda actividad de pensamiento, en sus matices, sin duda arrojan un dejo de verdad y/o aprendizaje. Y leyendo en estas últimas horas al respecto, encuentro un común denominador alarmante.

Y ese dato es el siguiente: nos estamos acostumbrando (con profunda pena y respeto hacia las instituciones y familias lo expreso), a este tipo de eventualidades. Una vez más en nuestro imaginario colectivo añadimos una fecha oscura para recordar, de nuevo nos enfrentamos a esa sensación de vulnerabilidad, nuestro espíritu democrático se ve trastocado. Al final del día, tenemos un sabor amargo.

Con todo lo que estamos leyendo en los periódicos, con las imágenes que empiezan a ser parte de una iconografía de la tragedia que se tatúan en nuestra mente, nos empezamos, a sentir rebasados.

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Digo esto último en el sentido de que las estrategias preventivas que diseñan las diversas instituciones internacionales (organismos públicos o privados), se ven rebasados por el aparente “efecto sorpresa”.

Esta última aseveración no va en el sentido de señalar ciertas deficiencias en las mencionadas estrategias, sería un acto de irresponsabilidad, va más bien en el sentido de que se deben profundizar más en los mecanismos que permitan detectar este tipo de eventualidades. Es necesario y urgente que la humanidad no tenga una herida más. #Derechos Humanos