Hace unas semanas, podíamos leer en la prensa la trágica y dolorosa situación que sufre la familia Forés y que, para quien no esté al corriente de ésta, detallaremos a continuación.

Sergi Forés, joven catalán de 26 años, fallecido el pasado 12 de febrero y casado con una chica mexicana, decidió junto a su mujer irse a probar suerte al otro lado del charco, debido a la falta de empleo en España y buscando un futuro mejor para ambos. Aunque su situación era precaria, vivían en casa de los padres de ésta y su trabajo consistía en vender pasteles en un mercado que previamente preparaban en casa.

Pero Sergi, con una cardiopatía de nacimiento de la cuál fue operado con éxito a los 3 años (aunque no erradicada como tal, algo que siempre tenía que tener presente) conocida como Tetralogía de Fallot, empezó a presentar una sintomatología extraña, con toses y dolores.

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Su mujer lo llevó a varios hospitales públicos del país, donde los diagnósticos eran más que extravagantes: Un virus, los calores provocados por el cambio de temperatura, incluso llegaron a afirmar que no padecía ningún tipo de enfermedad de corazón. Ante una situación de empeoramiento, su mujer firmó un pagaré de 5.500 dólares para ingresarle en el centro privado Hospital Español y en donde recibieron las peores noticias: Su corazón era de un tamaño desmesurado y estaba inservible.

Necesitaba un corazón nuevo y en México había dos años de lista de espera. Su madre, que para entonces había viajado al país americano, decidió entonces que, ante la situación tan extrema, la única solución era traer a su hijo a España.

Así, tanto ella como su hermano mayor Juan Manuel, consiguieron juntar entre familiares y amigos 110.000 euros para contratar un avión ambulancia y traerlo de regreso, pero el corazón de Sergi, que aguantó un viaje lleno de obstáculos burocráticos y de retrasos, dejó de latir a las puertas del Hospital de San Pau y aunque consiguieron en un primer intento reanimarlo, quedó en coma irreversible y murió a los pocos días.

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Su familia decidió, en el momento posiblemente más duro de sus vidas, donar sus órganos para que Sergi pudiese salvar las vidas que, por diversas causas le habían arrebatado y con el consuelo de que otras personas si puedan vivir.

Un suceso lleno de impotencias provocadas por ejemplo, por los 200 euros que el consulado español les ofreció para cubrir gastos médicos, poniendo como excusa que un caso así, se sale de sus atribuciones y que no contemplaban ningún plan de contingencia para una situación de estas magnitudes. Situación que sin embargo si se contempla para repatriar a un preso, como nos comenta Juan Manuel Forés, que se siente totalmente abandonado por su país y que ahora ve su futuro amarrado al pago de las facturas y las deudas derivados de los costes médicos y sanitarios para intentar salvar la vida a su hermano y que han obligado a realizar una hipoteca sobre la vivienda familiar que había dejado pagada el padre de éstos, fallecido hace once años de un cáncer fulminante.

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Pero su lucha va más allá, la familia ha creado la asociación “Ayuda económica a familiares de pacientes de enfermedades Sergi Forés”. Su objetivo es recaudar fondos y pagar dichos gastos médicos y poder ayudar a familias que sufran una situación similar en el futuro, algo que les honra, ya que dentro de su dolor, que les durará toda la vida, no quieren que ninguna persona sufra lo que ellos han sufrido.

Por ello, el domingo 6 de marzo se realiza un acto, de los muchos que se realizarán en el colegio Sant Ildefons de Cornellà de Llobregat (Barcelona) de 11 a 19 horas. También pueden realizar donativos a través del número de cuenta que pueden encontrar en el blog personal de su madre (lacocinadejuani). #Crónica Barcelona #Ciudadanos #Medicina