Aunque aún no hay confirmación oficial, en opinión de José Manuel García Gargallo, (Ministro de Asuntos Exteriores en funciones) el atentado múltiple sufrido hoy en Bélgica podría haber sido perpetrado por el autodenominado “#Estado Islámico” (DAESH). España se mantiene en continuo contacto con las autoridades de Bélgica, esperando que las pistas lleven a los investigadores a dilucidar quiénes has sido los autores o que alguien reivindique la autoría del atentado. Entretanto, y mientras nos mantenemos a la espera, nuestro país mantiene el conocido “nivel 4” de alerta, que se mantiene en vigencia desde los atentados de enero a la publicación gala “Charlie Hebdo”, en suelo parisino.

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El “nivel 4” de alerta significa un alto riesgo de que se pueda atentar contra personas e instalaciones españolas y, según palabras del ministro, se establece “el máximo reforzamiento de los dispositivos de seguridad en la vigilancia de objetivos susceptibles e infraestructuras críticas”. Esto, en otras palabras, tendrá como consecuencia muchísima mayor vigilancia en dichas zonas consideradas críticas, como por ejemplo empresas químicas, centrales nucleares, eléctricas o aeropuertos, entre otras. Es decir, todos aquellos puntos especialmente sensibles o en los que, por sus características o funciones, se produzcan grandes concentraciones de materias peligrosas o gran afluencia de personas, incrementándose muy notablemente la presencia policial en las calles, en misión de salvaguarda, vigilancia y prevención de posibles acciones hostiles, pero sin llegar a realizarse –aún– un despliegue militar como ya ha sucedido en otros países.

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Pero, ¿qué nos separa del “nivel de alerta 5”?

Realmente muy poco. Este nivel se activa de inmediato cuando los datos e información disponibles indican que puede producirse, de forma inminente, un atentado terrorista. Entonces sí puede ser desplegado el Ejército, cubriendo con intensidad la vigilancia de los focos o puntos críticos mencionados en el “nivel 4”. Por ende se activa, además, un protocolo en el que se efectúan reconocimientos aéreos de determinados puntos de la geografía. Se moviliza absolutamente a todo el personal de los Grupos y Fuerzas de Seguridad del Estado, así como a todo el personal militar. Esta eventualidad se produjo en nuestro país, como se recordará, después de los atentados de Madrid, aquel triste día 11 de marzo.

A efectos prácticos, pues, nos encontramos en un nivel de seguridad que antecede, directamente, a la posibilidad real de que un atentado terrorista de estas características pueda volver a perpetrarse. #Terrorismo #Atentado en Bruselas