El presidente de Turquía, Erdogan, se ha comprometido a traer a los terroristas "arrodillados" después del ataque de ayer en Ankara en el que murieron al menos 36 personas y más 100 resultaron heridas.

Erdogan afirmó que el coche bomba sólo serviría para fortalecer la determinación de las fuerzas de seguridad de Turquía. La explosión de un coche bomba dejó a más de 100 heridos, 36 personas fallecidas, entre las que se podría encontrar también uno de los atacantes. La explosión ocurrió alrededor de las 18:40 (16:40 GMT) del domingo y el área fue evacuada de inmediato por un posible segundo ataque.

El ministro de Salud turco, Mehmet Muezzinoglu, comunicó en una rueda de prensa que 30 personas murieron en el lugar y siete murieron en el hospital después de ser trasladados.

Anuncios
Anuncios

Al menos uno de los muertos se cree que es un atacante. Muezzinoglu dijo que más de 100 personas estaban siendo tratadas en varios hospitales en Ankara, de los cuales al menos 15 se encontraban en un estado crítico.

Las autoridades sospechan que detrás del ataque está la reprimenda por el bombardeo de aviones turcos a objetivos en Irak del PKK, Partido de los Trabajadores de Kurdistán. Once aviones de guerra llevaron a cabo ataques aéreos con 18 objetivos, incluyendo depósitos de municiones y refugios, según declaró el ejército.

Mientras tanto, se imponen los toques de queda en las zonas del sudeste de Turquía como operaciones de seguridad contra de los militantes kurdos.

Por el momento ningún grupo ha admitido ser los responsables del ataque de Ankara, pero fuentes del gobierno sospechan del proscrito PKK, Partido de los Trabajadores de Kurdistán. El ministro del Interior, Efkan Ala, afirmó que la investigación concluiría a lo largo del lunes y los responsables serían llamados.

Anuncios

Después de que terminara el alto el fuego el año pasado, los rebeldes kurdos han llevado a cabo una serie de ataques en suelo turco en los últimos meses y las fuerzas de seguridad turcas han atacado zonas kurdas. El grupo llamado Estado Islámico también se ha dirigido recientemente a Ankara. 

Turquía forma parte de la coalición liderada por Estados Unidos contra la IS y, por ello, permite que los aviones de la coalición puedan utilizar su base aérea en Incirlik para las incursiones hacia Irak y Siria. También ha estado llevando a cabo una campaña de bombardeo contra los combatientes kurdos sirios de Unidades de Protección Popular (YPG), que considera como una extensión del PKK.

Erdogan afirmó en un comunicado que grupos terroristas estaban atacando a civiles porque estaban perdiendo la batalla contra las fuerzas de seguridad turcas. Llamando a la unidad nacional, dijo que Turquía hacía uso de su derecho a la autodefensa para prevenir futuros ataques. "Nuestra gente no debe preocuparse, la lucha contra el #Terrorismo tendrá un final con éxito y los terroristas serán arrodillados," dijo.

Según la agencia de noticias estatal de Turquía, Ahmet Davutoglu, el primer ministro ha pospuesto una visita a Jordania tras el bombardeo.

Anuncios

Estados Unidos condenó el ataque, el portavoz del Departamento de Estado norteamericano, John Kirby dijo: "Reafirmamos nuestra fuerte asociación con nuestro aliado de la OTAN, Turquía, en la lucha contra la amenaza común del terrorismo."

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, también condenó el ataque, diciendo que "no hay justificación para tales actos atroces de violencia".

El mes pasado, un ataque bomba contra un convoy militar en Ankara mató a 28 personas e hirió a decenas más.