Hay historias en que la realidad supera a la ficción y esta es una de esas historias que lo hacen. Todo empezó cuando la familia Román, formada por Tamara Rial, su marido y dos hijas, decidió irse de vacaciones a Punta Cana. La pequeña, de poco menos de dos años, empezó a mostrar síntomas de diarrea durante el viaje de ida a Punta Cana.

En el momento que aterrizaron y fueron al hotel, como la pequeña había empeorado, pidieron asistencia médica y fueron a una clínica situada al sudeste de la República Dominicana. Allí le hicieron pruebas a la bebé y la inspeccionaron bien acabando con un diagnóstico de amebas en el intestino.

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Estas amebas son unos microorganismos como parásitos que se alojan en el intestino como parásitos y acaban provocando úlceras y otras #Enfermedades y trastornos estomacales. Uno de esos trastornos es la diarrea grave con presencia de sangre y/o moco.

Como en Argentina, su país de origen, es conocida esa enfermedad y no es grave, la familia no le dio importancia y se tranquilizaron. Tamara le dijo a su marido que se fuese con su hija mayor. El problema fue que al día siguiente la pequeña no despertaba, volvió la preocupación a la familia y Tamara se puso en contacto con su hermano, en Argentina.

Le contó todo lo que estaba sucediendo y su hermano inmediatamente contactó a dos pediatras de Argentina para consultarles el caso de su sobrina y pedirles una opinión profesional. Las médicas, Francisca Urrutia y Liliana Roldán, escuchando su relato, les informaron que ellas sospechaban que el problema de la pequeña Federica no era amebiasis.

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A través de la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp, las médicas pidieron que se le realizaran más pruebas a Federica, en concreto muestras de sangre y que les comunicasen los resultados.

Y así fue como, mediante WhatsApp, pudieron determinar que la pequeña tenía “Síndrome urémico hemofílico”, enfermedad que desconocían en el hospital donde estaba siendo tratada. Se presenta como la primera causa de insuficiencia renal aguda en los menores de 5 años y la segunda por la cual se requiere un trasplante renal. Está causada por una bacteria que produce una toxina, esta bacteria suele estar presente en algunos alimentos contaminados o también en el agua y es muy grave si no se trata a tiempo.

La bebé fue trasladada a varios hospitales hasta que en uno pudieron estabilizarla mediante diálisis y transfusiones. Ahora la familia ha regresado a Argentina donde Federica está ingresada para someterse a un tratamiento intensivo en el hospital. #Medicina