Hace unos días empezó a circular por las redes sociales el vídeo de una mujer caminando por las inmediaciones del metro de Moscú. La mujer portaba en su mano la cabeza decapitada de una niña, al grito de 'Alá es grande'.

La mujer fue detenida minutos más tarde por el cuerpo de policía  y por varios transeúntes de la zona.

La mujer, de 32 años de edad, estaría vinculada al yihadismo, según informan fuentes cercanas de la familia.

La acusada se encargaba del cuidado de la pequeña de apenas 3 años de edad.

Según los médicos forenses la acusada presenta rasgos propios de la esquizofrenia que pudieron provocar o incitar al tan horrible final. 

El conmovedor juicio.

Durante la comparecencia de la acusada, que tuvo lugar el pasado miércoles, Bobokulova ha reconocido su culpabilidad sin mostrar ningún vestigio de arrepentimiento y declarando que volvería a cometer el brutal asesinato.

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El juez en un principio a decretado prisión incondicional para los próximos dos meses mientras se realizan las pertinentes investigaciones y la acusada es sometida a diversos controles psiquiátricos. 

La acusada podría pasar casi el resto de su vida en una cárcel o en algún centro donde pudieran tratar la posible esquizofrenia que sufre.

Los padres de la niña, de tan solo 3 años, tuvieron que recibir atención por parte del personal sanitario en varios momentos del juicio mientras intervenía la acusada.

Este brutal asesinato no es el primero ocurrido en la zona, ya que apenas 2 años atrás, una mujer asesinó a sangre fría a sus dos sobrinos, portando los cuerpos decapitados de estos a plena luz del día, mientras la asesina gritaba 'Alá es grande, Alá es vida'.

El presidente Vladimir Putin, se puso en contacto con la familia, para mostrar su pésame y asegurarle que tomara cartas en el asunto, y es que tras estos dos incidentes el pueblo Ruso ha vuelto a levantar hostilidades contra la comunidad musulmana.

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¿Será este el punto más álgido de la relación de Rusia con la comunidad musulmana?                                     #Televisión #Estado Islámico #Derechos Humanos