En rueda de prensa concedida, tras el cierre de la 12ª edición del Congreso del NPC, el primer ministro Li Kequiang advirtió de que su país no permitirá que nadie se inmiscuya en los asuntos relativos a su integridad territorial y su defensa nacional. Es una nueva advertencia, a la ya realizada a los separatistas taiwaneses del 5 de marzo pasado, quienes pretenden una declaración formal de #Independencia.

La agencia EFE, aseguró que “China no titubeará en su determinación de defender su soberanía e integridad territorial”, en clara alusión a los distintos problemas y tensiones que se están produciendo en el Mar de China Meridional con los #Estados Unidos.

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Así añadió que "China continuará comprometida con su camino de desarrollo pacífico", y que "ambas cosas no están en conflicto".

Estados Unidos y China se encuentran en una discusión diplomática en la zona, reprochándose cada uno que la están militarizando, todo ello unido a las disputas que tiene China por la soberanía de distintas islas con Filipinas, Malasia, Vietnam y el propio Taiwán.

No obstante, en ese talante diplomático que caracteriza la política actual china de desarrollo pacífico, Li instó a las partes en conflicto a mantener la armonía y la estabilidad en la zona, en la que obviamente y naturalmente existen y persisten diferencias, y destacó, según Eldiario.es que "mientras nos tratemos con sinceridad y busquemos solucionar las diferencias a través de canales diplomáticos, la estabilidad regional se mantendrá".

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Esta respuesta se enmarca en el contexto del giro político de Washington en la zona Asi-Pacífico, y más en concreto tras el Acuerdo de Asociación Transpacífica del pasado octubre, que supone un contrapoder a la hegemonía China en esta área de influencia, y del aumento de la presencia militar americana, sin olvidar el recelo hacia el escudo antimisiles que planea establecerse en Corea del Sur.

No obstante a pesar de esta advertencia y del aumento de esta tensión, el gobierno chino enfatiza que en el proceso de modernización en el que está embarcado el gigante asiático, lo que pretende es que exista una vecindad estable y pacífica alejado de hostilidades e incertidumbre. Y ello se corrobora con la mejora de las relaciones con Japón y Corea del Sur, concretado en la Cumbre de Seúl del pasado Noviembre de 2015, la primera en tres años de distensiones, y con la proyectada en Tokio para 2016. #Poder