Este domingo se hace realidad la primera etapa de un viaje que ha sido calificado de histórico, en que el Presidente Barack #Obama llegará a Cuba. Se convierte, de hecho, en el primer presidente de #Estados Unidos que, después de casi noventa años de continuas tensiones, pondrá su pie en territorio cubano. Y por partida doble pues, después de esta primera escala, está previsto que aterrice el miércoles en Argentina donde, tras diecinueve años de zozobra política y constantes desacuerdos, volverá a ser recibido un presidente norteamericano. Así pues, la agenda del Presidente Obama va a estar al completo durante las próximas jornadas afianzando, de esta manera, una de sus promesas electorales antes de alcanzar el poder: dar inicio a una “nueva era de cooperación”.

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Le acompañarán su esposa, sus hijas y su suegra. Recién llegada a la isla, la familia presidencial se dirigirá de inmediato a la embajada estadounidense que, como se recordará, vuelve a estar operativa desde el pasado mes de julio, tras haber sido restablecidas las relaciones diplomáticas entre ambos países, haciéndose cada vez más plausible la consolidación de un acercamiento bilateral. La Primera Dama acompañará al Presidente en una visita a la catedral, donde serán recibidos por el cardenal, Jaime Ortega. Tras algunas visitas programadas, Obama celebrará una reunión con Raúl Castro (actual presidente cubano) en el transcurso de la cual acometerán diversos temas, como los convenios para alcanzar la paz que las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y el Gobierno del mismo país sostienen en Cuba o una posible cooperación en materia económica, entre otros.

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Uno de los últimos actos previstos durante la visita, que está creando gran expectativa, será el discurso que Obama pronunciará el martes en televisión, donde el Presidente manifestará al pueblo cubano que no se va a impulsar un “cambio de régimen”, según palabras de su asesor, el secretario de Seguridad Nacional Ben Rhodes. Algunas especulaciones hablan de la posibilidad de que este viaje pudiese, incluso, favorecer un posible levantamiento del embargo, aunque es algo que no se contempla, al menos, hasta pasadas próximas las elecciones presidenciales, pues todo esto acontece a diez meses vista de las mismas.

Una vez en Argentina, y coincidiendo con el cuarenta aniversario del inicio de la dictadura en el país, Obama rendirá merecido homenaje a las víctimas de tan oscuro período. También hablará de la posible desclasificación de documentos concernientes a la “guerra sucia” sufrida durante el período dictatorial por el país y, por último, mantendrá una reunión con Macri, destinada a concretar aspectos tan variados como la lucha contra el narcotráfico o el cambio climático, según un comunicado de la propia Casa Blanca.