Se sabe que en Alemania está en auge, aunque no mucho, un Movimiento político llamado Pegida, que quiere ser el nuevo partido nazi alemán, aunque sin ningún líder carismático que lo encabece, como Adolf Hitler, que es furibundamente xenófobo y antiislamista. Están actuando mucho con la llegada de refugiados sirios al país y después de los atentados de Paris y las agresiones sexuales en Colonia.

Ha habido una oleada de atentados contra centros de refugiados, unos 500 ataques y 126 centros destruidos, según la Policía alemana.

En la película “Furia”, la primera americana del cineasta alemán Fritz Lang, unos vecinos de un pueblo exaltados que querían linchar a un sospechoso de violación de una niña, no sólo incendiaban la cárcel donde estaba, sino que llegaban al extremo de cortar con un hacha la manguera de los bomberos.

Anuncios
Anuncios

Como fueron filmados por la Prensa, todos fueron a juicio, mostrados como criminales ante los ojos del horrorizado espectador.

Pues en Bautzen, pueblo alemán del land de Sajonia y cercana a la frontera con Polonia y Chequia, ocurrió el otro día algo parecido: en un hotel habilitado para unos 300 refugiados, se desató un enorme incendio, se cree que provocado. Cuando los bomberos acudieron a extinguirlo, se encontraron con un grupo muy numeroso de vecinos que querían impedirlo, con alegría nada disimulada por lo que ocurría. Los bomberos quedaron horrorizados por lo que vieron y temieron por sus vidas.

Hace poco ocurrió otro episodio bochornoso en otra ciudad sajona, Clausnitz, con un grupo de unos 100 exaltados que boicoteó la llegada de unos 24 refugiados en autocar, cruzando sus coches por la calle para que no pasara.

Anuncios

Lo peor es que entre la propia Policía alemana también había exaltados, que llegaron a maltratar a varios refugiados, e incluso su jefe de Policía local, Uwe Reissman, llegó a acusarlos de “haber provocado a los manifestantes”, en una rueda de Prensa donde ni siquiera dio detalles del origen de los disturbios que involucraba a sus propios agentes. Sólo repartía culpas entre los refugiados exclusivamente.

La cadena televisiva ZDF descubrió algo insólito: el dueño del centro de acogida de Clausnitz es Thomas Hertze, conocido militante de un partido neonazi, Alternativa por Alemania, uno de los más xenófobos. La ZDF sospecha que Hertze conocía la fecha y hora de la llegada de los refugiados.

Las autoridades políticas sajonas condenaron sin tapujos los incidentes de Bautzten, por medio del Presidente del Gobierno regional, el democratacristiano Stanislaw Tillich, que calificó de “criminales” a los manifestantes xenófobos de los dos pueblos mencionados. #Unión Europea #Racismo #Siria