Defendiendo la vida, el Papa Francisco pidió el día de ayer desde la Plaza de San Pedro en El Vaticano que no se ejecute pena de muerte alguna durante todo el Año del Jubileo Extraordinario que se prolongará hasta el 20 de noviembre de este mismo año.

El pontífice hizo un llamado a la comunidad internacional para por fin suprimir este tipo de pena en un consenso definitivo. Se refirió directamente a los gobernantes de cada país promoviendo un acuerdo entre los mismos para que no se ejecute ninguna pena de privación de la vida durante este Año Santo de Misericordia.                                     

Durante su discursó también instó a los católicos a que se comprometan a no realizar esta práctica con el fin de abolir tal castigo del mundo como reprimenda de crímenes realizados.

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El Papa enfatizó que a pesar de las grandes atrocidades cometidas por algunos criminales, estos gozan del inviolable derecho a la vida como cualquier otro ser humano.               

Asimismo reconoció los esfuerzos que se están haciendo alrededor de todo el mundo para abolir la pena de muerte como el congreso a realizarse hoy en Roma que va en contra de este castigo.              

Por último el Papa recordó el mandamiento de la #Religión católica que indica "No matarás", el cual indicó que es absolutamente aplicable tanto a personas culpables como inocentes, por lo cual no debería incumplirse al utilizarlo como pena a crímenes.                                                                                                  

Año del Jubileo de la Misericordia

Esta celebración se lleva a cabo por la Iglesia Católica durante el Año Santo Extraordinario, siendo en esta ocasión entre el 8 de diciembre del 2015 y el 20 de noviembre del 2016, conmemorando el quincuagésimo aniversario del Concilio #Vaticano II.

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Se inicia con la apertura de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro y en esta celebración se busca maximizar la misericordia en nombre de Dios.                                                    #Papa Francisco