Ayer martes, la Cámara baja del Parlamento francés aprobó la propuesta de François Hollande para retirar la nacionalidad francesa a cualquier persona declarada culpable por #Terrorismo

La votación finalizó con 162 votos a favor y 148 votos en contra. Los votos contrarios a esta medida provienen mayoritariamente del Partido Socialista, que la calificó de inefectiva y simbólica en la lucha contra el terrorismo. Por su parte, el primer ministro Manuel Valls, ha celebrado el resultado y espera que en la siguiente votación la diferencia sea más amplia y la reforma siga adelante. 

Esta solicitud de reforma de la Constitución se inició tras los atentados del 13 de noviembre en París, adjudicados al grupo yihadista Estado Islámico, que dejaron un saldo de 130 víctimas fatales.

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La clausula propuesta pretende despojar de la ciudadanía francesa a los condenados por actos de terrorismo. Varios legisladores la consideran una medida demasiado extrema. Incluso la ministra de Justicia, Christiane Taubira presentó su renuncia a finales de enero manifestándose en desacuerdo con varias reformas que impulsa el #Gobierno.

Uno de los principales argumentos en contra este proyecto es que probablemente estigmatizará a los ciudadanos franceses con doble nacionalidad, como a los que provienen de ex colonias francesas en África. Esta crítica ha forzado a Manuel Valls a cambiar el texto de la propuesta tres veces, afirmando finalmente que aplicará: “el principio de igualdad de todos los franceses”, y no se hará ninguna referencia a la binacionalidad de los condenados. 

En su fórmula inicial, el proyecto afirmaba que “una persona nacida francesa que mantiene otra nacionalidad puede ser privado de la nacionalidad francesa cuando es condenado por un crimen que constituye un prejuicio grave a la vida de la nación”.

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En la tercera enmienda el texto fue corregido a “una persona puede ser privada de la nacionalidad francesa o de los derechos que ella representa si es condenada por un crimen o un delito constituyendo un prejuicio grave a la vida de la nación”. El hecho de tener doble nacionalidad se había eliminado de la reforma.

El proyecto debe ser aprobado ahora por el Senado, controlado por la derecha. Sin embargo, las opiniones en la derecha conservadora aun estaban divididas y el texto aun puede sufrir modificaciones.