Hace poco más de 45 años la misión Apolo 14 permitía a tres hombres contemplar, más cerca que cualquier otro ser humano, la superficie lunar. Los integrantes de la expedición eran Alan Shepard, Stuart Roosa y Edgar Mitchell. Los tres astronautas fueron lanzados al espacio el 31 de enero de 1971 desde el Kennedy Space Center (Cabo Cañaveral, Florida) en una misión que tendría diez intensos días de duración. Durante la misión tendrían que realizar una completísima batería de pruebas y experimentos científicos, además de ocuparse de la recolección de un buen número de muestras sobre el terreno.

Stuart Roose murió en 1994, y Allan Shepard lo hizo en 1998.

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El pasado jueves a las 22’00 h, en un hospital del West Palm Beach, en Florida, Edgar Dean Mitchell se unía a sus dos compañeros en su último viaje, el más largo e inabarcable de todos, a los 85 años de edad.

Mitchell, ingeniero aeroespacial doctorado en Ciencias Aeronáuticas en 1964 por el MIT (Instituto de Tecnología de Massachussets) fue, además, quien batió el récord de permanencia sobre la superficie lunar hasta aquel momento, en compañía de Alan Sheppard, permaneciendo 33 horas en suelo selenita mientras llevaban a cabo diversos trabajos programados por la misión, llegando a recoger algo más de 40 kg –94 libras– de muestras rocosas en “tierras” de la región lunar en la que se encuentra situado el cráter Fra Mauro.

Mitchell fue un auténtico pionero de su tiempo en la exploración espacial, y la misión Apolo 14 dejó en él una huella imborrable que le impulsó, en 1973, a fundar el Institute of Noetic Sciences (Instituto de Ciencias Noéticas), una entidad cuya labor estuvo siempre centrada en la investigación y estudio de todo aquello que estuviese relacionado con la fenomenología paranormal.

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Mitchell, además, se había declarado abiertamente como un “creyente” en materia OVNI, cosa que siempre entrañó determinada polémica, sobre todo en círculos académicos y militares, pues no hay que olvidar que, además de ser un científico doctorado en el MIT, y haber cursado estudios en otros centros de reputada fama, ostentaba también el rango de Capitán, hasta su retirada de la Marina de los #Estados Unidos. Probablemente como fruto de sus creencias, a raíz de lo vivido durante aquellos diez días en la misión Apolo 14, nacieron de su pluma libros como “Psychic Exploration” o “The Way of the Explorer Putnam”.

Sea como fuere, Edgar Dean Mitchell siempre ocupará un lugar muy destacado en la memoria de todos aquellos que le conocieron y, por supuesto, la Historia de brindará su merecido homenaje.

Descanse en paz. #Investigación científica #NASA