El DJ y estrella de la televisión británica Matthew Iovane y su novia, la estadounidense Michelle Clemens -ambos de 31 años- libraron un terrible final durante sus vacaciones en Papúa Nueva Guinea, pues en el último día de su recorrido por la selva fueron atacados por miembros de una tribu caníbal, quienes los desnudaron, golpearon y amarraron a un árbol causándoles heridas graves.

De acuerdo con sus declaraciones hechas al diario británico, The Sun, las víctimas se encontraban practicando senderismo por la remota selva de Kokoda Trail –sitio conocido por las batallas que allí mantuvieron japoneses y australianos durante la II Guerra- en Papua Nueva Guinea.

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Llevaban una hora caminando cuando de pronto una persona los interceptó por delante y otra por detrás. Los turistas creyeron que se trataba de un asalto; así que les ofrecieron sus pertenencias. Sin embargo, los hombres comenzaron golpearlos con sus lanzas y machetes. A Mathew le rompieron su camiseta para vendarles los ojos, mientras que a Michelle le hicieron cortes profundos en las yemas de los dedos.

"Tenían un aspecto aterrador, vestían trajes aborígenes, llevaban pinturas de guerra, y se acercaron hasta rodearnos. Me arrancaron la camiseta para taparme los ojos y pensé que formaríamos parte de su menú, desapareceríamos en la jungla y no nos encontrarían nunca. Eran totalmente salvajes y estábamos a su merced". Relató Mathew.

Después de varias horas de tortura la pareja logró escapar.

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Corrieron desnudos por la selva mientras eran perseguidos por perros salvajes y recibían dardos con hiedra venenosa. Por fortuna encontraron a unos aldeanos que los pusieron a salvo. Luego fueron trasladados a la ciudad donde recibieron atención médica. La cancillería británica confirmó que el incidente ocurrió el 11 de enero.

El ministerio de exteriores trabaja junto con la policía local para dar con los implicados. Además se confirmó que la pareja se encontraba recorriendo la selva sin un guía, de lo contrario hubieron evitado la terrible experiencia. Al respecto, las víctimas contaron que tras cinco días de excursión se encontraron con varias tribus con las que no tuvieron ningún problema.

Según información del diario Daily Mail, “Papúa Nueva Guinea es uno de los últimos rincones del mundo donde se practica el canibalismo”. Se tiene registro de varias denuncias que datan del 2012, en las cuales se relata que aborígenes de las selvas de Papúa se han comido cerebros y órganos de personas.

“Uno de los misterios aún sin resolver en estas selvas data de 1961, cuando Michael, hijo menor del ex vicepresidente de EE.UU. Nelson Rockefeller, desapareció y se creyó que fue devorado por caníbales. Tenía 23 años y había viajado para retratar a las tribus locales”. #Supervivientes #Accidentes #Derechos Humanos