Tras dos años de investigación, el juez a cargo del juicio sobre la muerte del exespía ruso Alexánder Litvinenko en el 2006 ha concluido que fue "probablemente" el mismo presidente ruso, Vladimir Putin, quien aprobó el asesinato, llevado a cabo por oficiales rusos. El primer ministro británico, David Cameron, reaccionó con dureza nada más conocerse las conclusiones del informe. "Las acciones de #Rusia sobre la muerte de Litvinenko son horrendas (...) la investigación publicada demuestra lo que siempre habíamos creído y es que este asesinato fue una acción patrocinada por un Estado", explicó.

Con 44 años, Litvinenko fue envenenado con un componente altamente radioactivo, polonio 210.

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El juez, Robert Owen, encargado del caso desde 2014, asegura que el asesinato fue llevado a cabo por dos hombres que actuaron bajo la dirección del espionaje ruso, el Servicio Federal de Seguridad (FSB), con la aprobación del jefe de la organización, Nikolái Pátrusev, y del presidente Putin, debido al "antagonismo" que sentían hacia él. 

David Cameron considera probado que la muerte de Litvinenko fue un acto del Estado ruso

¿Por qué Litvinenko tenía tantos enemigos? Llegó a Gran Bretaña en el año 2000. Trabajaba para el FSB, organismo sucesor del KGB, y después se cambió de bando para trabajar con los servicios de inteligencia británicos. Su último trabajo en la FSB fue contra la corrupción de los años 90, tras la caída de la URSS. Una vez dejó la organización, culpó al servicio de inteligencia de orquestar una serie de atentados que acabaron con la vida de miles de personas y que llevaron a la invasión rusa de Chechenia. 

En su lecho de muerte, Litvinenko acusó a Putin de ordenar su envenenamiento: "Ha conseguido silenciar a un hombre, pero la protesta en todas partes del mundo retumbará en sus oídos, señor Putin, el resto de su vida".

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El polonio 210 es una sustancia que en grandes cantidades, como las que se encontraron en el cuerpo del exagente, se encuentra en los reactores nucleares o aceleradores de partículas, lugares controlados por los estados.

Desde la misma muerte de Litvinenko, las autoridades rusas negaron tener nada que ver y ahora la portavoz del Ministerio de Exteriores, María Zajárova, dice que "el objetivo es solo uno: manchar Rusia, a los representantes, a los dirigentes rusos (...) Nuestros colegas británicos se dedican al teatro del absurdo, todo se desarrollaba en torno a una investigación pública, aunque eso ya no era teatro del absurdo, sino teatro de las sombras: todo lo que sucedía detrás de las escenas se mantuvo en secreto cuanto fue posible. El uso de tales métodos arroja dudas sobre la objetividad y la imparcialidad del informe". Según Zarájova, "un caso legal se ha politizado y ha estropeado la atmósfera general de las relaciones bilaterales entre Rusia y Reino Unido".

Putin amenaza a Londres

Quién ha envenenado al exespía ruso Litvinenko #Unión Europea #Gobierno