Más de seis largos y dolorosos años lleva Camerún luchando contra el terror. Durante todo este tiempo, el grupo terrorista Boko Haram se ha hecho con el control de países como Nigeria, Chad, Níger y, por supuesto, Camerún, haciendo imposible la vida sin miedo en cualquiera de ellos. En estos seis años, Boko Haram ha llevado a cabo multitud de atentados suicidas contra la población civil de estos países, además de secuestros y constantes amenazas. Su objetivo es luchar contra el modelo occidental de estos países, y para ello libran desde 2009 una batalla sanguinaria en la que se han dejado la vida más de 13.000 personas. Y lo peor de todo: va en aumento.

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A falta de pocos días para finalizar el pasado año, la ciudad camerunesa de Bodo vió como dos mujeres suicidas se inmolaban justo al ser detenidas por intentar entrar en el mercado local. Por suerte, ese atentado se saldó con cero víctimas. Trece días después de entrar en el nuevo año, un suicida asesinaba a doce civiles y dejaba en estado muy grave a otro en un ataque llevado a cabo en una mezquita de Kolofata, también al norte de Camerún. Hoy, casi dos semanas después, Boko Haram vuelve a causar el terror. De nuevo ha sido en Bodo, donde dos terroristas suicidas han vuelto a intentar entrar en el mercado central (está vez con éxito), mientras otros dos detonaban sendos explosivos en el acceso principal y en la salida de la ciudad, provocando un total de 29 fallecidos.

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"Según un informe preliminar que se encuentra a nuestra disposición, 29 personas perecieron y unas 65 resultaron heridas. Por el momento la situación es estable. Nuestras fuerzas de seguridad están desplegadas", aseguró un agente de la policía.

La lucha contra este grupo extremista ha llegado a tal punto, que incluso soldados de todos los países afectados por Boko Haram se unieron hace meses para formar un ejército de unos 8.700 hombres que persiguen y luchan día tras día para acabar con esta lacra.

Recordemos que este grupo islamista suní nació en Nigeria, aunque en los últimos meses han sido los países colindantes los que han padecido este aumento de la actividad terrorista. Boko Haram, que juró lealtad al autodenominado Estado Islámico o Daesh, mantiene su dominio terrorista en Chad, Camerún y Níger, países que continúan luchando contra sus milicianos en Nigeria. Después de esto, la tensión cada vez es mayor. Salir a la calle supone asumir un riesgo excesivo, ya que la situación se encrudece con el paso de los días. Está claro que el terror se está haciendo con las vidas y las esperanzas de cada ciudadano en esta región de África. #Terrorismo