Macri se ha puesto manos a la obra y está decidido a acabar con la incertidumbre que rodea la muerte del fiscal Nisman hace ahora un año. Para ello, ha dado la orden a los servicios secretos de Argentina para que desclasifiquen toda la información que poseen y se la entreguen a la jueza del caso, Fabiana Palmaghini. Ésta, respaldada ahora por el nuevo gobierno, tomó la decisión de apartar al fiscal y encargarse ella misma de la investigación. 

Parece el argumento de la película de suspense pero es real. Hace ahora un año, el fiscal Nisman estaba a punto de acusar a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de encubrimiento en el caso del atentado de la AMIA en el que murieron 85 personas y que aún esta por resolver a pesar de haber transcurrido 20 años y por el que sí que está acusado el expresidente Carlos Menem.

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Pero Nisman apareció muerto en su baño con un tiro en la cabeza justo el día antes en el que iba a declarar en el Congreso para acusar a la presidenta. Pero aún hay mucho más.

A pesar de que un primer momento Kirchner indicó que se trataba de un suicidio, posteriormente acusó de manera indirecta a Jaime Stiuso, de los servicios secretos argentinos, del homicidio de Nisman. El espía desapareció y se refugió en EE.UU. Por su parte, los servicios secretos de Irán e Israel mantienen una batalla importantísima en Buenos Aires a raíz del atentado de AMIA que tuvo a los judíos como principales perjudicados, una comunidad, la judía, a la que pertenecía Nisman. 

Pero tras su nombramiento, Mauricio Macri, que está convencido de que el fiscal  no se suicidó, ha decidido poner en marcha todas las acciones necesarias para esclarecer el caso.

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Así se lo hizo saber a las hijas del fiscal, con las que se reunió ayer. Los abogados de la familia han mantenido, desde el primer momento, la tesis del homicidio. La principal, la orden de desclasificar toda la documentación del caso y de que tanto los espías como la policía colaboren en el esclarecimiento de la muerte de Nisman. 

Los argentinos no son optimistas. No confían ni en la policía ni en los jueces, por lo que temen que nunca se sepa qué es lo que sucedió realmente. Y los hechos vienen a confirmar esos temores. Tras 20 años, no hay nadie condenado por el peor atentado del país, el de las AMIA, justamente investigado por el fallecido fiscal Nisman. Macri no ceja en su empeño y quiere revertir esta visión tan negativa de la justicia argentina.  #Corrupción #Secreto