Los premios municipales de Santiago, la principal comuna de la capital chilena son los más antiguos del país. Con ochenta y un años de existencia, han sido los que dictan quiénes serán los próximos premios nacionales de la nación sudamericana. Algunos de los premiados en la historia del galardón han sido el Premio Nobel Pablo Neruda o el escritor Raúl Zurita. 

La sorpresa ha sido mayúscula al anunciar que el premio de poesía del 2015 recayó en Diego Alfaro Palma, la persona más joven en obtener el galardón, superando al mismísimo Nicanor Parra o al autor Claudio Bertoni. Más increíble aún resulta que el ganador proviene de un pequeño pueblo cercano al puerto de Valparaíso, en la quinta región de Chile.

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Alfaro Palma (Limache, 1981) ganó con la obra "Tordo", publicado por la Editorial Cuneta, un proyecto de edición independiente creada por el chileno Galo Giglioto en la ciudad de Buenos Aires. El galardón concedido a Alfaro Palma han dado vuelta el mundo de la edición en el país latinoamericano, al tratarse de un joven autor y publicado por una editorial independiente, en contraposición al histórico predominio de escritores ya consagrados y enormes casas editoriales tras sus #Libros.

El escritor actualmente reside en la capital argentina y trabaja en una de las librerías más antiguas y reputadas de la ciudad. La curiosidad viene en que ningún medio de comunicación de alcance nacional en Chile se ha hecho eco de la noticia, con más repercusión en el país trasandino.

Chile es conocido por encontrarse a la cola del fomento de la lectura, con un impuesto al libro de 19% que ha neutralizado el alcance a los libros por parte de la población más pobre del país.

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La medida fue aplicada el año 1976 en plena dictadura militar del dictador Augusto Pinochet. 

Actualmente Chile tiene la tasa más alta de impuesto al libro en todo el mundo. Otros países como Perú, Argentina o Brasil no tienen impuestos. En España es de un 4%, e Japón de un 5% y en Estados Unidos de un 7%. Antes de la medida impuesta por la dictadora de Augusto Pinochet, los libros estaban libres de impuestos y eran considerados en el mismo sitial que los bienes de necesidad básica como el pan, la leche, cereales y legumbres.

El galardón entregado a Palma sienta un precedente y debería ser una llamada de atención para que el parlamento chileno tome cartas en el asunto sobre un eventual cambio sobre la ley de impuesto al libro.

 YA SON 559 MILLONES DE HISPANOHABLANTES EN EL MUNDO

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