El #Papa Francisco ha continuado con su defensa de los derechos de los inmigrantes. Precisamente, lo ha dicho después de las agresiones sexuales a jóvenes en Colonia la noche de Nochevieja y el auge de las voces en contra de los inmigrantes y refugiados. Jorge Bergoglio ha pedido "vencer el miedo" al fenómeno migratorio y ha insistido en acoger inmigrantes y plantear soluciones a un drama que afecta a millones de personas y en el que no hay que tener miedo. 

En este caso, no lo ha hecho en uno de sus misas celebradas ante miles de fieles en la Plaza de San Pedro. Se ha dirigido ante los 180 embajadores acreditados ante la Santa Sede, a los que recibió.

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Con ellos, recordó cómo el año pasado fue un año marcado por la emergencia migratoria -sobre la que el papa ha llamado la atención en varios discursos- y planteó distintas reflexiones al respecto. Insistió en que no es solo un problema de Europa, sino también de Asia y de Centroamérica. 

Recordó problemas pendientes como el que existe en la frontera que separa México y Estados Unidos y anticipó que visitará México en febrero y, dentro del país, alguna de las zonas más marginadas y problemáticas, como Ciudad Juárez. 

"Quisiera detenerme a reflexionar con ustedes sobre la grave emergencia migratoria que estamos afrontando, para discernir sus causas, plantear soluciones, y vencer el miedo inevitable que acompaña un fenómeno tan consistente e imponente", manifestó el papa ante los diplomáticos. 

Y ante ellos llamó la atención de las "miles de personas" que "lloran" mientras huyen de conflictos armados, horribles guerras, persecuciones y continuas violaciones de los derechos más fundamentales.

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Aunque también víctimas de problemas políticos y sociales que impiden "la vida en la propia patria". 

Sus palabras se dirigieron hacia quienes intentan alejarse de la miseria más extrema y no pueden alimentar a sus familias ni tener unos servicios médicos básicos, tampoco educación. Recordó a quienes no tienen esperanzas de progresar y a quienes sufren las peores consecuencias del cambio climático y las condiciones climáticas extremas, sobre las que el obispo de Roma ha llamado la atención en distintas ocasiones -su encíclica Laudeato Si se centra en ellos-. 

También tuvo un enfoque crítico hacia los responsables políticos que permiten estas situaciones: "Duele constatar que a menudio estos emigrantes no entran en los sistemas internacionales de protección en virtud de lios acuerdos internacionales", dijo. Y fue todavía más lejos al afirmar que buena parte de los motivos que provocan la #Inmigración podrían haberse evitado y afrontado "desde hace tiempo" para lograr así evitar la crueldad de las consecuencias. 

Pidió con urgencia planes para afrontar el problema y recomendó hacerlo en dos enfoques: por un lado, planes a medio plazo para favorecer la integración de los inmigrantes en los países a los que van a vivir y, a largo plazo, para fomentar el bienestar en los países de los que emigran. 

También criticó el miedo que tiene Europa a los inmigrantes y se refirió a "los temores sobre la seguridad" que dijo que están "exasperados sobremanera por la amenaza desbordante del terrorismo internacional".

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Ante este miedo, deseó que "no se pierdan los valores y principios humanos". 

Un papa con Facebook, Twitter e Instagram 

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