En plena fuga Joaquín Guzmán Loera, más conocido como "El Chapo", se creyó su propia leyenda. Su megalomanía lo hizo contactar con diversos actores y productores con el fin de rodar un largometraje sobre su vida, primer paso para dar con su paradero y captura, sucedido ayer en Los Mochis, Sinaloa.

Así fue como el capricho del narcotraficante más buscado del mundo, líder del Cartel de Sinaloa, cuyos informes psicológicos lo dibujan como una persona atormentada y con delirios de grandeza, terminó por traicionarlo.  Anoche la procuradora general de México Arely Gómez González relató la espectacular historia para dar con el narcotraficante, donde se realizaron 303 declaraciones, 11 inspecciones, 1142 requerimientos, 191 indicios, 32 inspecciones de las fuerzas de seguridad y 25 incautaciones. 

La investigación tuvo como punto de partida el desmantelamiento de la célula que organizó la construcción del túnel de 1500 metros por el que El Chapo escapó el pasado 11 de julio de la cárcel de máxima seguridad El Altiplano.

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En ella contaban su cuñado, el jefe del aparato de túneles del cartel, un operador financiero y uno de sus abogados. Tras ser capturados, la investigación determinó que tras la fuga fue llevado en coche hasta San Juan del Río, (Querétaro) y luego en compañía de su cuñado, trasladado en una avioneta Cessna hasta el "Triángulo Dorado", una zona situada entre Sinaloa, Chihuahua y Durango.

Los deseos de inmortalizar su vida en la gran pantalla, movilizó a sus interlocutores y abogados con personajes del séptimo arte prendiendo las luces sobre su posible paradero. El Gobierno de Peña Nieto redobló la búsqueda. La operación a cargo de la Armada con respaldo de Washington los condujo hasta un rancho en el municipio de Pueblo Nuevo a finales de octubre, pero el Chapo logró escapar. El helicóptero sobrevolaba sobre él pero Guzmán Loera, escudándose en una niña y dos mujeres rompió el cerco y se fugó a duras penas perdiéndose de nuevo en el Triángulo.

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Después de un tiempo escondido al medio de la nada y víctima del agobio planeó su regreso a la zona urbana Uno de sus hombres comenzó a acondicionar inmuebles, uno de ellos en Los Mochis. Fue la actividad en el lugar lo que una vez más hizo saltar las alarmas y se inició un operativo de vigilancia durante algo más de un mes. El jueves pasado llegó el Chapo y el viernes de madrugada unidades de la Armada lanzaron el ataque.

Escoltado por su jefe de seguridad, Iván Gastélum Ávila, uno de los más sanguinarios sicarios del Cartel de Sinaloa, emprendió la huida cubiertos por sus hombres. Cinco de ellos murieron en el operativo militar y otros seis fueron detenidos. Huyeron por las alcantarillas pero otro dispositivo de soldados le esperaban en el subsuelo. Al encontrarlos, ambos narcotraficantes subieron por un ducto, levantaron la tapa de un alcantarillado, robaron un coche  se dieron nuevamente a la fuga, pero fueron detenidos poco después en la carretera Los Mochis-Navajoa sin oponer resistencia. 

Esa misma noche, fueron exhibidos ante la prensa agolpada en el hangar de la produraduría y llevados nuevamente a la cárcel de máxima seguridad de El Altiplano, ahora convertida en búnker.

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El presidente mexicano Peña Nieto se asestó un golpe contra Guzmán Loera y ahora el gran tema será si se juzga en territorio mexicano o se extradita a Los Estados Unidos por petición de la Casa Blanca. Es el nuevo reto político del actual mandatario. #Narcotráfico