Hace una semana la compañía de Spotify anunciaba que iba a desarrollar un sistema para administrar de manera integral las publicaciones para así solucionar los problemas de calcular y repartir los pagos que se designan a los derechos de autor por el uso y disfrute de sus creaciones.

La decisión de la compañía se debe a que grandes artistas y discografías como Adele, Taylor Swift han decidido abandonar la plataforma y no facilitarles el acceso a sus últimos trabajos.

Pero poco ha durado esta noticia con tan buenas intenciones ya que un grupo de nada menos que 100 artistas ha decidido interponer una demanda colectiva hacia la compañía por el valor de 150 millones de dólares en daños y prejuicios.

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El grupo de demandantes, representado por el músico David Lowery de la banda Cracker, alega para poner la demanda que la plataforma de música ha estado reproduciendo de forma ilegal las composiciones con copyright sin pagar por las licencias necesarias. Es decir, la compañía ha sido demandada por distribuir ilegalmente composiciones musicales sin pagar los derechos de autor a 75 millones de usuarios sin identificar ni pagar a los dueños de esas composiciones por su utilización.

Precisamente ese es el problema, el de la búsqueda de los dueños de las canciones que reproduce a través de su plataforma, el que la compañía de Spotify quería solucionar. Pero de nada ha servido que la empresa presente ante el público estas intenciones. Unos días después de anunciar sus intenciones, se interpuso la demanda contra la empresa.

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La intención de los denunciantes es exigir el pago a Spotify entre 750 y 30.000 dólares por cada trabajo infringido.

Según algunas fuentes, Spotify, consciente de que tenía este problema abrió un fondo para poder resolver este tipo de disputas. En dicho fondo se supone que cuentan con una cantidad similar a los 25 millones de dólares, pero la demanda interpuesta por los 100 artistas pide mucho más por el uso y disfrute de sus composiciones sin pagar los derechos de autor.

Actualmente, la compañía Spotify no ha querido pronunciarse sobre el suceso. #Estados Unidos #Internet #Empresas