El Pentágono utilizó como espías a una organización de misioneros cristianos estadounidense para que realizaran un monitoreo meticuloso de la actividad en Corea del Norte. Esta misión fue camuflada bajo la coartada de que era con fines netamente humanitarios.

La organización se llama 'Grupo Internacional de Servicios Humanitarios' (HISG que corresponde a sus siglas en ingles), operaba en territorio coreano bajo las órdenes del Departamento de Defensa estadounidense, como parte de una organización que se creó en diciembre del 2004 durante el mandato de George W. Bush y se ha prolongado a lo largo del actual gobierno de Barack Obama, según informa el portal 'The Intercept'.

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Según el The Intercept, Kay Hiramine, líder de esta ONG, operaba como espía del Pentágono, ya que Corea del Norte había sido uno de los blancos más difíciles de extraer información por parte de USA. Sin embargo, la organización de Hiramine, a pesar de ser descubierta, logro conseguir información importante que otros espías de gran nivel.

El Grupo Internacional de Servicios humanitarios contrabandeaba entre la “ayuda humanitaria” sensores militares y otros equipos de espionaje. Además, preparaban una gran área de operaciones con varios procedimientos que se realizan mayormente ante la posibilidad de un conflicto bélico.

Los conflictos entre #Estados Unidos y Corea del Norte no son nuevos. Hace poco, el gobierno coreano amenazo a los estadounidenses con iniciar una guerra en suelo norteamericano por las acusaciones de un ciberataque realizado a Sony Entretenimiento.

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Se cree que la causa era la película Interview, producida por Sony, en la que se mofan del líder Kim Jong-un. El pasado 22 de diciembre Corea lanzó estas advertencias. Según miembros del régimen de Kim Jong-un, en su país estaban totalmente preparados para mantener un conflicto armado con USA, así que les aconseja cuidar sus palabras.

Jong-un también recreo un hipotético combate, asegura que su primer orden sería un ataque pesado sobre la reconocida Casa Blanca. También afirmo que nunca que no tiene nada que ver con lo sucedido a Sony y, en aquel momento, se ofreció a realizar una investigación conjunta para descubrir a los culpables.

Obviamente estas acusaciones sentaron mal en la cúpula del gobierno estadounidense, que no tardo en expresar públicamente su pesar por este desafío. Ambas naciones son militar y económicamente fuerte, un conflicto bélico entre ambas tendría grandes repercusiones en el ámbito internacional.