Cristina Kirchner terminaba su mandato como presidenta de Argentina y ofreció su último discurso ante unos 90.000 fieles que abarrotaban la Plaza de Mayo. En un tono victimista, cargó duramente contra el #Poder judicial así como contra el futuro presidente, Mauricio Macri. La ya ex mandataria también tuvo tiempo para la ironía: "Miren que no puedo hablar mucho que a las 00:00 me convierto en calabaza", en referencia al fallo de la jueza María Servini de Cubría que dictaminó que su mandato terminaba a las cero horas de ayer.  

Las desavenencias entre Cristina Kirchner y Mauricio Macri en torno a los detalles de la transición de poder hicieron que el cambio de gobierno fuese por orden judicial y que se nombrase al macrista Federico Pinedo como presidente cautelar durante 12 horas hasta que Macri tome posesión de su cargo al mediodía de hoy.

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"En mi vida pensé que iba a ver un presidente cautelar durante 12 horas en mi país", afirmó la presidenta saliente. 

Esta medida extrema es la excusa puesta por la ya ex presidenta para no acudir a la asunción presidencial de Macri. Fernández de Kirchner se vistió con el traje de víctima asegurando que ella siempre acata la voluntad popular y que le habría encantado entregarle la banda presidencial a Macri. Pero la actitud de éste, es la que le impide estar en la ceremonia de toma de posesión. En la que sí estará es en la toma de poder de su cuñada, Alicia Kirchner, como gobernadora de Santa Cruz. 

“Me hubiera gustado entregar los atributos en el Congreso. Me hubiera encantado. Me dolió ver a un presidente al que nadie había votado por una sentencia cautelar [en referencia a Pinedo]. No lo merecíamos nadie.

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Ni el 51% que votó a Macri ni el 49% que nos votó a nosotros”, fueron las palabras de la ex mandataria. 

El discurso de Cristina Kirchner fue bronco y combativo, lleno de denuncias y haciendo hincapié en las divisiones entre sus fieles y los del futuro gobierno. Dedicó gran parte de los 40 minutos de discurso a criticar Macri, pronosticando su fracaso: "Cuando cada uno de los 42 millones de argentinos sienta que aquellos en los que confió y depositó su voto lo traicionaron tome su bandera y sepa que él es dirigente de su destino y el constructor de su vida", increpó. 

Argentina vivirá algo inédito. Por primera vez, un presidente saliente no asistirá a la ceremonia de toma de posesión del presidente electo#Elecciones