Este lunes en Seúl, Los ministros de exteriores de Corea del Sur, Yun Byung-Se  y  de Japón, Fumio Kishida  sellaron un acuerdo  para crear un fondo de compensación para las víctimas, en el que anunció el de Japón, Fumio Kishida, que Tokio aportaría 1000 millones de yenes, alrededor de 7 millones y medio de euros a dicho fondo.

En la rueda de prensa, Pidió disculpas ¨profundas disculpas¨ a las mujeres que fueron reclutadas a la fuerza hace más de setenta años, por el Ejército Japonés, también le entregó al ministro Surcoreano una misiva de Shinzo Abe, primer ministro nipón en la que además de dar su más sincero arrepentimiento, pedía disculpas a las víctimas.

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Así parece ponerse fin a décadas de confrontaciones entre Seúl y Tokio por este asunto. El conflicto de las mal llamadas  mujeres de confort o mujeres de Solaz.

Para comprender la importancia de este hecho debemos conocer un poco la historia. En la Guerra mundial que duró 15 años de 1930 a 1945 el ejército Japonés se calcula que reclutó a más de 200.000 mujeres de  los 14 a los 20 años de nacionalidades  Japonesa, Coreana, China  y/o Filipina, para ir a primera línea en el frente, pero la realidad es que eran las esclavas sexuales  de los soldados, las raptaban con 15 años las obligaban a fornicar con 40 o 50 cada día, que las hacían  abortar, tenían violaciones múltiples, algunas consiguieron huir al bosque y suicidarse.

Según cuentan las supervivientes algunas de ellas con más de 80 años, y los historiadores de Princeton afirman que: para encubrir la operación masacraron a muchas de ellas.

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Según Amnistía Internacional es del Siglo XX uno de los mayores casos conocidos de trata de seres humanos y que a día de hoy Japón, no ha dicho el alcance de sus prostíbulos o entonces llamadas Estaciones de confort.  Por eso Seúl quería que Tokio recompensase a las víctimas y por ello lleva años demandando al país Nipón, pero a su vez Japón decía haberlo hecho ya, aludiendo que se concedieron 360 millones de dólares al gobierno Surcoreano, gracias al tratado  en 1965, entonces dirigido, por el dictador Park Chung-hee, padre de la ahora presidenta Park Geun-hye. #Derechos Humanos