La frontera entre Turquía y Siria, fue el lugar en el que las autoridades turcas detuvieron a un ciudadano sirio y dos turcos, quienes intentaban pasar un total de 10.9 millones de píldoras “captagón”, equivalente a un aproximado de 2 toneladas.

Tras el ataque a la capital francesa, se registraron varios testimonios de los sobrevivientes, que aseguraban haber observado conductas “extrañas” en los agresores. Como resultado de las múltiples investigaciones en torno al caso, se determinó que éstos utilizaron la droga poco tiempo antes de ejecutar los ataques.

Se encontraron restos de la, ahora llamada, “droga de los yihadistas y una provisión de jeringas en la habitación que, anteriormente se pensó, se empleo en la fabricación de las armas.

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El “captagon” es una droga popular en medio oriente que está compuesta por anfetamina, cafeína y otros compuestos, que sirven como estimulantes y que, en algunos casos, inhibe el dolor. Ésta capacidad de supresión, puede favorecer la deshumanización del individuo y la falta de consciencia y alcance de sus actos.

Se conoce que, durante la guerra civil Siria, la droga fue distribuida entre los soldados con el fin de mantenerlos despiertos y proveer mayor energía.

Los especialistas señalan que el consumo es de manera oral; sin embargo, se presume que el grupo yihadista lo hizo de manera intravenosa para lograr un efecto exponencial y rápido.

La droga fue prohibida en por ONU en los 80´s, por ser altamente adictiva. Es producida principalmente en Siria y, posteriormente, traficada a través de territorio turco.

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El precio, según algunas fuentes, oscila entre los 5 y 20 dólares, por lo que resulta accesible para gran parte de la población.

El uso de #Drogas para exacerbar las capacidades combativas de un ser humano, no es algo exclusivo de los grupos terroristas. Se ha hablado, anteriormente de laboratorios y estudios secretos que pretenden hacer del hombre un “súper soldado”, éste tipo de investigaciones han señalado a países tanto europeos como occidentales.

A pesar del uso del “captagón”, es algo más que seguro, que la droga más potente de los yihadistas y otros grupos terroristas, es el rencor y las convicciones que los han orillado a luchar contra el resto del mundo. #Terrorismo #Estado Islámico