El Gobierno izquierdista griego de Syriza conocerá realmente lo que es estar en el poder este jueves cuando grandes capas de trabajadores participen en una huelga general que supone el primer gran gesto de resistencia hacia las políticas neoliberales impuestas por Bruselas y administradas por el primer ministro Alexis Tsipras.

El país no puede esperar mucho de su futuro cuando empleados del sector público y privado protestan juntos contra el recorte de gasto y al aumento de impuestos. "Este invierno va a ser explosivo y esta acción marcará el comienzo", advierte Grigoris Kalomoiris, lider del sindicato de trabajadores públicos Adedy, al diario británico The Guardian.

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Colegios, hospitales, bancos, museos, zonas arqueológicas, farmacias y servicios públicos pararán durante una huelga de 24 horas. Los vuelos al país heleno también se verán afectados, habrá barcos atrapados en los puertos y muchos periodistas este jueves decidieron no dar más noticias.

"Esperamos un gran nivel de participación", comentó a The Guardian Petros Constantinou, destacado miembros del partido de izquierda anticapitalista Antarsya. "Este es un Gobierno atrapado bajo la presión de los acreedores y el pueblo. Nosotros por seguro que no vamos a dar la batalla por perdida".

Aunque las principales figuras de Syriza insisten en que el partido se sigue considerando a sí mismo como una fuerza de ideología de izquierdas. "Nos pusimos de acuerdo para tomar medidas bajo la amenaza de la UE", comentó el diputado Christos Simorelis a la televisión pública griega.

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"En Syriza seguimos viendo a este Gobierno como el Gobierno de todos".

Tsirpas, que consiguió la reelección el pasado mes de septiembre haciendo coalición con los nacionalistas de Anel, ya ha empujado varios proyectos de ley en el parlamento. Así, en las próximas semanas tendrán que aprobarse más recortes en pensiones y congelar salarios; además de desbloquear 10.000 millones para la recapitalización de los bancos.

Se espera una reacción del primer ministro a este revés político que minimice su impacto mediático y que, al mismo tiempo, pueda lograr un reforzamiento de las posiciones de un Gobierno que deberá vivir en constante contradicción durante estos años pero que, por encima de ningún otro, ha logrado el refrendo de los ciudadanos griegos. #Crisis en Grecia