Turquía ha cabreado a #Rusia y, por consiguiente, Putin ha castigado este viernes al pueblo turco con la imposición de visados, la suspensión de la cooperación militar y apoyando la iniciativa de cerrar la frontera con Siria. Rusia ya acusó a Turquía por ayudar al ISIS, pero lo que le ha llevado a tomar esta drástica decisión ha sido el derribo de su bombardero Su-24

En este sentido, los dirigentes rusos han optado por suspender el acuerdo de exención de visados, suscrito por los Gobiernos en 2011 y en vigor hasta ahora entre los dos países. El régimen sin visados impulsaba a los turistas a viajar más entre Rusia y Turquía, y Putin ha anunciado este viernes que cortará el grifo. 

La medida entrará en vigor el 1 de enero de 2016.

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Es la primera decisión que toma el presidente ruso al respecto, pero no será la última, ya que el Gobierno tiene previsto anunciar mañana una serie de medidas que afectarán directamente al comercio, las inversiones y el turismo.

El líder turco Erdogan, por su parte, no ha querido admitir el error por el derribo del bombardero Su-24 y ha insistido en que no va a pedir disculpas, lo que ha provocado la aprobación de la decisión de Putin de introducir los visados. No obstante, aunque este sea el auténtico motivo de la imposición, el ministro de exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha admitido que la razón es "la latente amenaza terrorista en Turquía". 

Lavrov ya recomendó a sus ciudadanos rusos que no viajaran a Turquía y advirtió a los que ya se encontraban allí, que regresasen cuanto antes si era posible.

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Y es que la excusa de Rusia es que Turquía no es un país más seguro que Egipto, donde un Airbus ruso con 224 turistas a bordo estuvo en el punto de mira de los terroristas yihadistas. 

Mañana Rusia tendrá la oportunidad de publicar más sanciones, entre las que se encuentra la suspensión de las negociaciones sobre un acuerdo para un régimen de preferencias en materia de servicios e inversiones con Turquía, e incluso podría restringir también las operaciones de comercio exterior. 

Si estas medidas se llevasen a cabo, el país que gobierna Putin tendría otras alternativas a los productos agrícolas turcos, por lo que podría prohibir las importaciones de frutas y verduras de Turquía. 

Por ahora, Putin se ha manifestado a favor de luchar contra DAESH y apoya el cierre de fronteras entre Siria y Turquía, lo que le posiciona a favor de la propuesta del francés François Hollande, después del encuentro con Barack Obama. Lo que queda en el aire todavía es si Rusia se aliará con Occidente para luchar contra el terrorismo islámico. #Terrorismo