Todo es temor y tristeza en París tras el ataque terrorista sufrido el viernes 13 por la noche. La ola de ataques ha dejado alrededor de 140 muertos. La Torre Eiffel, el símbolo emblemático de París y una de las obras arquitectónicas más bellas en el mundo luce su peor escena esta noche, en plena oscuridad como señal de luto frente a la gran cantidad de pérdidas que el ataque terrorista ha dejado.

El presidente de Francia ha decretado estado de emergencia, las fronteras se han cerrado por primera vez después de la segunda guerra mundial y los habitantes no tienen permitido salir de sus hogares.

Una de las escenas más escalofriantes fue la de uno de los sobrevivientes al ataque, un joven llamado Benjamin Cazenoves quien en el momento del ataque al teatro Le Bataclan se encontraba allí dentro y decidió relatar minuto a minuto la terrible escena que se vivía en su interior.

Anuncios
Anuncios

"Vivant. Juste des coupures... Un carnage... Des cadavres partout." fue uno de los más espeluznantes mensajes que el joven dejó en su Facebook. Indicando que el lugar era una carnicería y que había cadáveres por todas partes.

Otro de los ataques fue en el Estadio de Francia donde se encontraba en el mismo momento que sucedió el hecho el presidente presenciando el partido de Francia contra Alemania y fue evacuado rápidamente. Los terroristas también atacaron las cercanías del restautante Petit Cambodge. Los oficiales de las fuerzas militares indicaron que 2 personas fallecieron en el Estadio de Francia, 1 persona en el boluevard Voltaire, 18 en el boulevard Charonne y 5 personas en la rue Fontaine au-roi y 14 en la rue Alibert. Los muertos en el teatro Bataclan aún se desconocen pero se cree que la mayor cantidad de fallecidos fue allí.

Anuncios

Los ataques se dieron minutos antes de las 10 de la noche en los distritos X y XI de París, el gobierno ha decidido enviar como refuerzo a 100 soldados y la ciudad está actualmente viviendo en un verdadero caos con policías cuidando las calles y esperando que los ataques cesen.  #Terrorismo